Funcionarios de la Policía de República Dominicana allanaron este domingo una lujosa propiedad, localizada en la exclusiva playa de Cap Cana, vinculada al empresario venezolano Samark López Bello, investigado por la justicia de Estados Unidos.

López Bello es socio del vicepresidente del gobierno de Maduro, Tareck el Aissami, y fue sancionado hace una semana por prestar apoyo financiero al «régimen» y usar aviones privados de compañías también sancionadas por el gobierno de Trump. Uno de ellos cubrió la ruta Rusia-Venezuela el 23 de febrero pasado.

El domingo, fuentes federales dijeron a El Tiempo que no se descarta que su mansión en Punta Cana, que usualmente ocupaban sus familiares, hubiera servido de refugio a Cilia Flores, esposa de Nicolás Maduro.

En efecto, el 30 de abril pasado, cuando la oposición echó a andar la llamada Operación Libertad, se conoció información de acuerdo con la cual Flores habría buscado refugio en una lujosa mansión de República Dominicana.

Medios locales aseguraron que la policía no quiso entregar detalles del allanamiento, solo informaron que se trataba de una investigación en curso.

Aunque miembros de la Procuraduría de ese país aseguraron que era un operativo para localizar a un «fugitivo internacional», no se descarta que se encuentren evidencias de la visita de Flores al lugar.

Las autoridades informaron que durante el operativo aprehendieron a Armando J. Leiva y Carmen J. Pinto de Leiva, ambos de nacionalidad venezolana, y a los colombianos María Eugenia Rojas y Karol V. Gutiérrez Nieve.