l

La “calma” duró poco: Desde el pasado jueves 6 de agosto, caraqueños han comenzado a reportar que se les ha dificultado el acceso a las bombas para echar gasolina, lo que ha ocasionado la formación (nuevamente) de largas colas de carros en las estaciones de servicio de la capital.

A través de la red social Twitter, usuarios han compartido videos en varias zonas de la urbe caraqueña, mostrando las kilométricas filas de vehículos, los cuales esperan su turno para surtir combustible.

Días previos al regreso de las colas, testimonios otorgados a lapatilla, aseguraron que el esquema de surtido por cédula ya no era tomado en serio por las autoridades, por lo que el flujo de automóviles en las bombas era rápido.

Asimismo, expresaron que, con el transcurso de las semanas, los funcionarios militares que custodian las bombas han comenzado a exigir nuevamente el documento de identidad a los conductores para habilitar el paso, acción que invita a entender que a la gasolina le queda poco tiempo de disfrute.