José Miguel Domínguez Ramírez tomó el encargo de dirigir las Fuerzas de Acciones Especiales (Faes), suscritas a la Policía Nacional (PNB), tras la salida de Rafael Bastardo.

Domínguez, también conocido como “Miguelito”, ha sido acusado de comandar grupos paramilitares armados, denominados “colectivos” por el chavismo, que agreden con impunidad a la disidencia civil del régimen de Nicolás Maduro.

A pesar de que la Fiscalía General de la República, encabezada en ese tiempo por Luisa Ortega Díaz, negó la implicación de Domínguez en el hecho, se le relacionó con la investigación de la muerte de Bassil Da Costa en las protestas de 2014.

Asimismo, “Miguelito” fue guardaespaldas del vocero chavista y expolicía, Freddy Bernal, cuando ocupaba el cargo de alcalde de Caracas. Tras la designación de este último como “protector del Táchira” en 2018, Domínguez le acompañó como jefe de las Faes en la entidad fronteriza.

Finalmente, “Miguelito” fue incluido en la lista de la Oficina del Tesoro de Estados Unidos para el Control de Activos (OFAC), luego de encabezar el cierre de los puentes fronterizos el pasado 23 de febrero, cuando el presidente encargado Juan Guaidó pretendía ingresar ayuda humanitaria al país.

El comisionado Richard Contreras ocupará el cargo de subdirector en las Faes.

Los cambios en las fuerzas policiales y de inteligencia se iniciaron luego que Guaidó pusiera en marcha, junto a Leopoldo López, la Operación Libertad el 30 de abril.

Manuel Cristopher Figuera, exdirector del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), abandonó el país y las sanciones que le aplicó el Departamento del Tesoro de EEUU fueron levantadas tras desapegarse a Maduro.