Tareck El Aissami es buscado actualmente por el gobierno de Estados Unidos por su presunto vínculo con el narcotráfico. El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas señaló este miércoles que desempeña un papel importante por esta actividad en el mundo.

Sin embargo, no es la primera ver que las autoridades estadounidenses lo acusan por dedicarse a la venta de sustancias ilícitas. Desde 2017, El Aissami está sancionado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos por su presunta vinculación con el narcotráfico. Bloquearon sus activos, prohibieron su ingreso a Estados Unidos y prohibieron a los ciudadanos estadounidenses de hacer negocios con él.

John E. Smith, director interno de la Oficina para el Control de Bienes Extranjeros, acotó que el anuncio simbolizó una investigación que se había realizado por años.

Posteriormente, agentes federales estadounidenses lo relacionaron con el narcotraficante salvadoreño y asesor de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, José Luis Merino, por contrabando de oro y narcotráfico en el continente.

En marzo de este año, el Departamento de Justicia presentó cargos en contra del dirigente oficialista por violar las sanciones impuestas.

El Aissami habría volado desde Rusia junto al empresario Samark José López Bello, quien también es buscado por el gobierno estadounidense por funcionar como su testaferro, para realizar prácticas inaceptables por Estados Unidos para lucrarse.

Fue citado ante la Justicia estadounidense, pero hizo caso omiso a las órdenes judiciales del país norteamericano. Por ello, actualmente se considera prófugo de la justicia.

El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas indicó que El Aissami ha facilitado los envíos de narcóticos desde Venezuela, en donde se han planteado numerosas rutas para la distribución miles de kilos de droga.

Relaciones con grupos terroristas

Ex agentes venezolanos enviaron a The New York Times documentos que comprometían al ministro de Industrias y Producción Nacional del régimen de Nicolás Maduro con el grupo terrorista de Medio Oriente Hezbolá.

En las acusaciones también fueron incluidos nombres como los del padre de El Aissami por contribuir a la expansión del espionaje y de las redes de narcotráfico en la región.