“Los malentendidos y la negligencia crean más confusión en el mundo que el engaño y la maldad. En todo caso, estos dos últimos son mucho menos frecuentes…” Goethe

Para reflexión de todos mis lectores saco y desempolvo una de esas guías políticas que debe usar todo buen gobernante, pero que pareciera ser usada más por los malos dignatarios, tal como lo es el libro “El Príncipe” de Nicolás Maquiavelo, que todos deberíamos conocer, en especial los que se precien de ser políticos, pues hace referencia a que la imagen de “El Príncipe” dependerá en un 100% de la imagen de sus ministros, en particular de los hacedores de medicina.

Traigo esto a colación porque veo con profunda preocupación como este régimen que se atribuye cambios profundos, día a día es penetrado, invadido y/o saqueado por personajes que tienen como remoquete  “Los enchufados” que distan muchísimo de ser verdaderos revolucionarios, hombres probos, de buena fe, llenos de ímpetu por hacer las cosas bien ¡qué va!, ¡nada de eso hay en la viña de Maduro! Para los ministros, así como todos los funcionarios públicos, la máxima para dejar “y que” bien parado a su jefe, es hacer lo malo, pero bien, a la perfección, y los premian por ello que no tienen ningún conocimiento en la materia para tomar una decisión acertada y llegar cometer errores garrafales que pueden incluso en llegar hasta a perder su vida y la de sus congéneres. Caso muy puntual el del cantante Antonio «El Potro» Álvarez como director del hospital de campaña del Poliedro de Caracas, para lucha contra el Covid-19 y días después de su nombramiento nos enteramos, a través de su cuenta twitter, que contrajo coronavirus. «Di positivo para COVID-19 y estoy recluido en el hospital de Fuerte Tiuna con síntomas fuertes. En el poliedro solo tenemos asintomáticos y por eso no estoy allá. Que Dios haga su voluntad y proteja a cada uno de los que hoy luchamos por la vida…”

Sé que muchos simpatizantes del pelotero y cantante El Potro Álvarez van a decir “es un pecado”, un yerro inconfesable para un escritor, pero lo hago públicamente, así consideren que merezca ser arrojado a la hoguera de las redes sociales del oficialismo (Facebook, Twitter, Instagram, SnapChat, Tumblr, Telegram, YouTube y Whatsapp) por dar una opinión sobre esto como dicen “Zapatero, a tus zapatos” un refrán popular que hace referencia a la idea de que cada quien debería opinar solamente sobre aquello que sabe, y abstenerse de manifestarse en aquellos asuntos que no le incumben o no entiende. Similar de este dicho popular del zapatero: “Buñuelero, a tus buñuelos”; “Cada uno a lo suyo”; “Cada cual por su vereda”; “Cada uno en su arte”; “Cada uno en su negocio sabe más que otro”; “Cada uno en su oficio es un rey”; “La misa, dígala el cura”.

Todo lo que comienza mal termina mal, ese nombramiento del Potro fue  cuestionado por muchos venezolanos y se hizo eco un médico, como es el doctor Julio Castro, quien  cuestionó vía Twitter el nombramiento del cantante Antonio «El Potro» Álvarez como director del hospital de campaña del Poliedro de Caracas. «El nombramiento del cantante como director del «hospital intermedio» frente a las sugerencias de las academias, es una expresión de lo que tenemos y lo que es peor de lo que vendrá si las cosas no cambian drásticamente».

Las críticas se hicieron en contra del nombramiento del Dr. Potro en que un forista dijo algo de este tema Que potro ni que potro, ese es un POLLINO, como se le dice al burro joven. ¿Acaso es médico, o tiene estudios de administración de hospitales? Que irresponsabilidad tan monstruosa haberlo puesto en ese cargo e igualmente irresponsable es este animal por haber aceptado. No me expreso con el lenguaje e improperios que merecen tanto el pollino como el burro que lo nombro…  No sé qué pensar, pero muchos dicen este régimen está lleno de gente incapaz. Dios es el único que nos puede ayudar. Una cuarentena que se cumple una semana libre y semana radical. Esto es de loco como dicen en mi llano querido “no se meta a brujo sin conocer la hierba” poniendo a los enfermos de coronavirus en manos del Potro (lo más triste del caso ni estudio medicina integral comunitaria) y en la actualidad se contagió del virus e igual como les pasó a otros de sus cámaras Diosdado Cabello, Tareck El Aissami, Darío Vivas (fallecido hace una semana), los gobernadores Omar Prieto y Edwin Rojas, de Zulia y Sucre, entre otros. Claro ustedes se preguntaran ¿Por qué se anuncian con bombos y platillos el contagio de elementos del gobierno de Maduro? Pues sencillamente porque ellos saben que no les faltara medicinas, y que podrán ir al centro de hospitalización que ellos quieran donde serán atendido con toda la tecnología y no les hará falta ningún insumo porque el dinero que se han robado de todos los venezolano les da para pagar las clínicas más sofisticadas de la capital de la republica.-

Decir con acierto ¿Dónde se contagió El potro? No lo sé porque no soy de profesión médico, pero como los indicios muestra pudo haberse contagiado en hospital de campaña del Poliedro de Caracas donde todo parece ser que siguen sin cumplir las normas sanitarias que estableció  la Organización Mundial de la Salud. Lo único que le deseo al Potro que se sane y que renuncie como director de ese hospital, porque lo único que escucha de este caso por las calles de Venezuela: Potro, zapatero a tus zapatos