El canciller Néstor Popolizio abrió el encuentro que reúne a más de 60 delegaciones internacional con un llamado a tomar acciones colectivas para facilitar «una pronta solución política», con nuevas elecciones libres, y la reconstrucción de la economía venezolana

Luego de un encuentro que agrupó a más de 50 países que reconocen a Juan Guaidó como presidente interino, inició la Conferencia Internacional por la Democracia en Venezuela, organizada por el Grupo de Lima con un claro llamado a la acción regional y global para atender la crisis en el país sudamericano, y celebrada horas después del anuncio de un bloqueo total de los bienes estatales venezolanos en Estados Unidos.

«Aspiramos a que la reunión sea un hito para que la comunidad internacional dé un salto de acción, con esfuerzos que no están exentos de riesgos«, declaró Néstor Popolizio, canciller peruano, en la apertura del encuentro, que reúne a delegaciones de 57 países y 3 organismos internacionales. Solo hubo un cambio con respecto a la lista de asistentes difundida por la Cancillería antes de la jornada: no participará un representante de Guyana.

Con respecto al foro matutino, se unieron representantes de gobiernos como el de México, Uruguay, y el delegado del Vaticano, cuyas autoridades todavía reconocen a Nicolás Maduro como presidente, por lo que el debate podría empujar a estos gobiernos a tomar posiciones más condenatorias.

La cita no tiene en sus planes concluir con un documento final, ya que no se esperaban posiciones comunes entre los participantes, aunque las ausencias de aliados del chavismo como Rusia, Cuba, Irán, Turquía o Bolivia, podrían resultar en un mayor consenso.

«Es momento de decisiones, su decisión es urgente e impostergable. La indiferencia de la comunidad internacional no es una opción cuando es el propio pueblo venezolano el que reclama la solidaridad de nuestros países«, añadió Popolizio.

Para la exposición estadounidense, se espera que el secretario de Comercio, Wilbur Ross, explique los planes económicos de la Casa Blanca para «el día después» de una eventual caída del chavismo, apuntando a una reconstrucción del mercado doméstico con asistencia internacional.

Wilbur Ross y John Bolton, altos funcionarios estadounidenses presentes en la cumbre (AP Photo/Martin Mejia)

Wilbur Ross y John Bolton, altos funcionarios estadounidenses presentes en la cumbre (AP Photo/Martin Mejia)

El mensaje de apertura hizo hincapié en la necesidad de considerar a nuevas elecciones «libres y transparentes» como punto de partida de «cualquier solución posible». En ese sentido, en la víspera, John Bolton, asesor de Seguridad Nacional de Donald Trump, indicó que Estados Unidos no apoyaría un proceso electoral que todavía sea controlado por las autoridades chavistas, ya que considera que carecería de legitimidad. «El tiempo para dialogar terminó. Es tiempo de la acción», agregó este martes en su presentación.

En esa línea, el jefe de la diplomacia peruana reiteró el llamado a una mayor presión: «Apelamos a que la comunidad internacional impulse colectiva y decididamente un entorno que facilite una pronta solución política en Venezuela, así como la reconstrucción de la economía, bajo el amparo de su Constitución y los principios del derecho internacional. Su presencia en esta conferencia es una expresión que respalda este llamado«.

La organización, que envió invitaciones a más de 100 países, optó por descartar la presencia de delegados del régimen chavista y de la oposición, para no «polarizar» las discusiones