En el marco de un encuentro con residentes médicos venezolanos, este martes el dictador Nicolás Maduro volvió a arremeter contra la alta comisionada para los derechos humanos de la ONU, Michelle Bacheletpor el lapidario informe que publicó el pasado mes de julio sobre la situación de Venezuela.

«En el informe de Bachelet dice que los derechos sociales se establecen en Venezuela con discriminación, mintiendo… Que la salud, el carnet de la patria, el clap, la educación se establecen con discriminación, que solo se le dan a los chavistas. No le mienta al mundo Michelle Bachelet. Firmaste un documento, un informe que ni leíste. Es un informe hecho por especialistas vinculados al Departamento de Estado (de EEUU), enemigos de la revolución bolivariana», manifestó el líder chavista durante su pronunciamiento ante los residentes.

«Nos indigna mucho porque nuestra revolución cuida su carácter humanista. Tendrían que darse con una piedra en los dientes la gente que opina de Venezuela en otros lugares. Han gobernado sus países y no han sido capaces de atender a los humildes, y llevarles la salud de calidad gratuita. La misma Michelle Bachelet gobernó Chile y no fue capaz de llevarles, siendo médica, salud gratuita a los humildes; debería agarrar una piedra y darse en los dientes», agregó.

Asimismo, el dictador venezolano indicó que su país «tiene un sistema de seguridad social, de protección social, de grandes misiones, y específicamente un sistema de salud profundamente humano, profundamente incluyente, profundamente científico y solidario».

Pese a estas reflexiones de Maduro, Venezuela atraviesa una alarmante crisis en su sistema sanitario. Esta problemática fue incluida por Bachelet en su informe que desnudó las graves violaciones a los derechos humanos que comete el régimen chavista.

«La situación sanitaria del país es grave: los hospitales carecen de personal, suministros, medicamentos y electricidad para mantener en funcionamiento los equipos», señala el reporte.

Esto quedó demostrado, por ejemplo, cuando el país entero sufrió un masivo apagón durante casi dos semanas. En esos días sin energía eléctrica, decenas de personas murieron en los hospitales.

A través del informe, la Oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos instó al régimen de Maduro a tomar medidas para «detener y remediar las graves vulneraciones de derechos económicos, sociales, civiles, políticos y culturales».

El informe, que fue presentado por Bachelet ante el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, advirtió que «si la situación no mejora, continuará el éxodo sin precedentes de emigrantes y refugiados que abandonan el país», que ya supera los cuatro millones de personas.

El informe de Bachelet denuncia las violaciones a los derechos humanos en Venezuela (Photo by Federico PARRA / AFP)

El informe de Bachelet denuncia las violaciones a los derechos humanos en Venezuela (Photo by Federico PARRA / AFP)

El documento denuncia, además, que en el último decenio, especialmente desde 2016, el régimen de Maduro y sus instituciones han puesto en marcha una estrategia «orientada a neutralizar, reprimir y criminalizar a la oposición política y a quienes critican al Gobierno».

La ex presidente de Chile llegó a esas conclusiones luego de visitar Venezuela a fines de junio. En su gira, se reunió tanto con Maduro como con Juan Guaidó.

El lapidario contenido de su informe despertó la furia del chavismo, que rápidamente salió al cruce de la alta comisionada para los derechos humanos de la ONU, esgrimiendo que el reporte fue elaborado en complicidad con Estados Unidos. Pero lo cierto es que dejó aún más al desnudo las sistemáticas violaciones a los derechos humanos que se cometen a diario en el país y a la dictadura todavía más aislada del mundo.