ESPECIAL/ROMA.- “No se fracturen hermanos. No se fracturen. Siempre hay una posibilidad de unirse”. Es el llamado del Papa Francisco al clero venezolano durante la reunión virtual “nuestros sacerdotes en la pandemia: su experiencia y ejercicio ministerial en este período”, que lleva a cabo la Conferencia Episcopal Venezolana del 19 al 20 de enero.

El video del mensaje que el Pontífice envió este martes 19 de enero duró 6 minutos y en el mismo hizo gran énfasis en la unión necesaria para llevar adelante la obra de la Iglesia. “No podemos actuar solos, aislados, autosuficientes, con agendas encubiertas”, dijo a los obispos y sacerdotes, luego de que el episcopado denunció “las nefastas consecuencias de un modelo económico, impuesto por un régimen y una ideología de corte comunista” en su más reciente Exhortación Pastoral, del pasado 11 de enero.

Para Bergoglio un “Buen Pastor” debe “aprender a ser siervos de todos”, lo que se podría interpretar como un llamado a evitar la frontalidad y la denuncia contra el régimen. Una posición que siempre ha mantenido Jorge Mario Bergoglio, que frecuentemente evita mencionar la crisis política cuando habla de Venezuela en sus alocuciones públicas y este video mensaje no fue la excepción, pues sólo recordó a los hermanos extremados por causa de la pobreza y la crisis sanitaria ocasionada por la pandemia, obviando por completo la dictadura que extrema al país.

“Queridos hermanos Obispos y sacerdotes: … Les agradezco el testimonio de amor y de servicio a los hermanos y hermanas venezolanos, manifestado en su atención a los enfermos, a quienes han llevado la fuerza de la palabra de Dios y la Eucaristía; manifestados en su acompañamiento al personal médico, paramédico y voluntarios que asisten a los pacientes en esta pandemia; en su diligencia por socorrer a los pobres y excluidos, por aquellos que carecen de lo necesario para sobrevivir y salir adelante dignamente. Gracias, gracias por todo esto”, dijo.

Estas palabas contrastan con la posición firme y clara de denuncia contra la dictadura de Nicolás Maduro, que ha caracterizado a los obispos venezolanos y que además en enero exigieron al régimen “un acto de valentía” para “un cambio radical en la conducción política” y poder “detener este mar de sufrimiento del pueblo venezolano”, en el punto 9 del documento del 11 de enero. Peticiones que al momento no han tenido eco en el Papa Francisco, quien además en su video mensaje omitió a los venezolanos que han sido víctima de la política de exterminio de Maduro.

Es oportuno recordar que el régimen ha asesinado a más de 5.000 venezolanos y hoy en día mantiene en la cárcel a 354 presos políticos, según datos del Foro Penal Venezolano. Una realidad que también ha sido denunciada por la Exhortación Pastoral de la Conferencia Episcopal: “Los informes de la Alta Comisionada de la ONU, para los Derechos Humanos, Michelle Bachellet, en junio de 2019, de la Misión especial de la ONU, investigadora de este tema, emitidos el 15 de septiembre de 2020, y el informe de la Fiscalía de la Corte Penal Internacional de La Haya, el 14 de diciembre de 2020, están basados en un gran número de expedientes de torturas y asesinatos que señalan crímenes presuntamente cometidos por funcionarios del actual gobierno”, se lee en el punto 5.

El Santo Padre concluyó su misiva pidiendo que el “Señor bendiga y acompañe el trabajo de ustedes, el corazón de ustedes, las manos de ustedes, las rodillas de ustedes cuando rezan. Bendiga y acompañe las ilusiones de ustedes, los buenos deseos y, sobre todo, bendiga y acompañe la unidad de ustedes”. Evidentemente el Papa Francisco no ha entendido que las manos y las plegarias del episcopado venezolano están unidas “para hacer realidad la verdad, la justicia, la libertad” de Venezuela.

@Marinellys