Para Sergio Arauz, periodista político de El Faro —medio salvadoreño celebrado por su periodismo de investigación—, Bukele representó la novedad en este país centroamericano desde el inicio de su campaña política. Arauz explica por teléfono desde San Salvador que el político “sorprendió” a analistas, periodistas y votantes con su forma de manejar la campaña: hizo apenas unos 15 mitines, mientras sus contrincantes de ARENA y el FMLN dedicaron esfuerzos económicos en cientos de eventos organizados en todo el país para convencer al electorado. “Es el primer presidente que gana una primera vuelta sin recorrer el país. Él todo lo hizo a través de las redes sociales, convocaba a un Facebook Live en lugar de conferencias, o a través de Twitter, donde se dio a conocer”, explica Arauz. “Se posicionó como pescador de votantes jóvenes, millennials, y del voto de izquierda que perdió el FMLN”, comenta el periodista.

Bukele fue catapultado a la cima del poder con los votos de los jóvenes menores de 35 años, que representan más del 40 % de las listas de votantes. “De ahí viene ese tipo de mensajes en las redes sociales. Está atendiendo a sus simpatizantes. No es un político tradicional, no está acostumbrado a dar conferencias de prensa, a rendir cuentas a los periodistas”, comenta Arauz.

“Una característica de Bukele es que sabe medir muy bien los temas que resultan atractivos para la audiencia”, afirma Karen Fernández, periodista de Focostv.com, un canal salvadoreño dedicado al periodismo económico y al análisis político. “Él sabe que no llegó a la presidencia por discursos bien estructurados sobre políticas públicas, sino por discursos beligerantes contra los políticos tradicionales. Sabe que gana simpatías por ser sumamente emocional en la construcción de su discurso: hablar de amor, odio, esperanza, futuro”. Para esta periodista se abre en El Salvador una nueva forma de hacer política desde el poder: un presidente que gobierna desde las redes sociales. “Entramos a una etapa donde la acción del Ejecutivo puede venir de las orientaciones públicas en redes sociales. Esta es la cobertura de prensa en tiempos de Twitter. Estamos frente a un presidente que no necesita de los periodistas como intermediarios frente a las audiencias, porque orientará la discusión desde las redes. No necesita a periodistas que le hagan preguntas”.

Bukele usa las redes sociales para pronunciarse sobre todo y no ha reparado en criticar a los gobiernos vecinos. Ha dicho al presidente Daniel Ortega que se le acabó el apoyo de El Salvador —el FMLN no ha condenado la represión del exguerrillero contra las manifestaciones que en Nicaragua exigen el fin de su mandato— y aseguró que “El Salvador no será otra Honduras o Nicaragua”. El 4 de abril el joven político escribió en Twitter en referencia al presidente hondureño Juan Orlando Hernández: “Parece que la narco dictadura de Honduras teme por la erosión de su apoyo en Estados Unidos. Hace bien. Pues tener un hermano preso por narcotráfico no le ayudará en sus pretensiones políticas a futuro”. Toda una bomba lanzada por quien en unas semanas tendrá que sentarse a negociar con sus vecinos las políticas a seguir en la convulsa Centroamérica.