El comunicador intentó mostrarle a Maduro un video de unos niños comiendo de la basura en Caracas, lo que causó que la entrevista fuera detenida abruptamente.

«La vamos a subir en todas las redes sociales (especialmente para que la puedan ver en Venezuela). La censuraron tres meses. Ya no», anunció Ramos por Twitter.

Ramos y sus compañeros fueron llevados al aeropuerto para ser enviados a su país de origen esa misma noche. Sus equipos fueron incautados.

Por la misma vía, aseguró que el régimen de Maduro ha publicado las partes del metraje que le convienen, dejando por fuera sus preguntas.