Convida quiere ofrecer almuerzos de gran calidad a la gente más necesitada de la comunidad de Pachacútec

Han pasado dos años desde que el chef vasco Karlos Arguiñano y el cocinero peruano Gastón Acurio decidieron poner en marcha Convida, el “restaurante” que acaba de abrir sus puertas en los alrededores del Instituto de Cocina Pachacútec, en Ventanilla (Perú).

Entrecomillamos la palabra porque no se trata de un restaurante al uso, sino de un proyecto social que además cuenta con el apoyo de la Diputación Foral de Guipúzcoa con el que Arguiñano y Acurio quieren ofrecer almuerzos de gran calidad y a precio simbólico a la comunidad más necesitada de la zona.

“Se trata de un comedor social que de paso sirve como lugar de prácticas para los chicos del Instituto de Cocina Pachacútec, jóvenes con pocos recursos”, explica Gastón Acurio. “Karlos y su esposa Luisi soñaban con crear un centro que diera desayunos a los niños del colegio Pachacútec. Al final unimos ambos sueños y es así como nació este comedor social que cumplirá ambas funciones ”.

Convida dará cada día de desayunar a los 1.200 niños que estudian en el colegio que patrocina la fundación y almuerzos para 60 comensales con el objetivo de “brindar un momento de salud y bienestar a la comunidad de Pachacútec”, señala Acurio.

“Como seguramente le ocurrió a millones de personas, crecí gozando y admirando a Karlos Arguiñano en sus inolvidables programas de cocina. Hoy no solo admiro al cocinero, sino sobre todo al ser humano que con acciones cómo esta, va por el mundo intentando llevar salud y alegría a quien lo necesita”, añade.
El cocinero peruano también ha declarado su intención de replicar este comedor social, donde se ofrecerán platos de altísima calidad en instalaciones bellas y cómodas a personas sin recursos, en otros lugares y comunidades necesitadas.
Con Informaciones de La Vanguardia