Este año Venezuela contará con la representación de tres jóvenes cantantes en la Sesión de Verano del World Youth Choir (Coro mundial de Jóvenes), la cual se estará llevando a cabo en Francia y Portugal en el marco de su 30 aniversario, con 60 cantantes de más de 30 países, bajo la batuta del reconocido director catalán Josep Vila i Casañas

Por Aniangi Vieira

El movimiento coral venezolano celebra una vez más la inclusión de sus jóvenes dentro de las filas del World Youth Choir. Florgyneth Pérez Duc, Raimer Gil y Aniangi Vieira, serán los responsables de enaltecer nuestro tricolor en uno de los proyectos culturales más emblemáticos del mundo.

Tras un largo proceso en el que fueron recibidas alrededor de 250 audiciones de todo el mundo, estos tres venezolanos pertenecientes a la Coral Nacional Simón Bolívar, agrupación del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, fueron elegidos para sumar sus voces a las filas de las contraltos y los tenores.

Venezuela ha contado con una participación activa y destacada en cada sesión. En la sesión de verano China 2018, tuvo la delegación con mayor número de representantes, siendo 8 los venezolanos seleccionados en un grupo de 64 cantantes de 33 países diferentes. En esta oportunidad Francia y Portugal serán los países que pondrán sus escenarios al servicio de este majestuoso proyecto.

El World Youth Choir, es un proyecto coral con 30 años de trayectoria, constituido por las organizaciones IFCM, ECA-EC y JMI. En 1996 fueron nombrados por la UNESCO como “Artistas por la paz”. Su objetivo primordial es brindar una experiencia educativa y social del más alto nivel artístico a jóvenes cantantes procedentes de todo el mundo.

Artísticamente, brinda una experiencia única para jóvenes cantantes, puesto que ofrece la oportunidad de desarrollar sus talentos musicales y vocales mediante la realización de repertorios desafiantes y la interacción con directores de talla mundial.

Además, es un proyecto que pretende contribuir a la elevación de las nuevas generaciones como ciudadanos globales, ya que participan jóvenes músicos de diferentes culturas, que viven y recorren la experiencia juntos, creando así una única escuela de personas que se entienden entre diferentes culturas e idiomas, y que enseñan cómo es su gente y sus tradiciones a través de la música.