Iván Simonovis, el preso político más antiguo del régimen chavista, aprovechará su exilio en Estados Unidos para reunirse en los próximos días con agentes de la CIA, el FBI y la DEA para brindar información sobre casos de corrupción que salpican a la dictadura de Nicolás Maduro.

«Yo doy información sobre diversos casos, me reúno. Voy allanando el camino, voy a tener reuniones con la CIA, el FBI y la DEA», indicó el ex jefe de seguridad ciudadana de la Alcaldía Mayor, durante una entrevista a la periodista Luz Mely Reyes.

Simonovis, quien llegó a Washington luego de escapar de la prisión domiciliaria, adelantó que tiene pruebas de la presencia de los terroristas del grupo libanés Hezbollah, de ETA y guerrilleros colombianos del ELN en suelo venezolano.

«Ellos están instalados en el país y hay un estado en especial donde tienen una fachada y andan a su libre albedrío. Desde ahí planifican cosas para el resto del mundo», señaló, en referencia a los extremistas de Hezbollah.

Asimismo, reveló que a través de Francisco Santos, embajador de Colombia en Washington, está en contacto con miembros de la Dirección Nacional de Inteligencia para compartir información sobre las operaciones del ELN en territorio venezolano.

Por su parte, reveló que está dispuesto a presentar su caso ante instancias internacionales como la Corte Penal Internacional (CPI): «Si hay la oportunidad de hacerlo, sin pensarlo ni un segundo lo haría. No solo mi caso, porque en Venezuela aún hay 800 presos políticos: 200 militares y 600 civiles».

Considerado como preso de conciencia por numerosas organizaciones civiles, fue detenido en noviembre de 2004 y acusado de participar en 2002 en los Sucesos de Puente Llaguno, donde murieron 19 personas. En 2014 pasó a prisión domiciliaria, y en mayo pasado Juan Guaidó reveló que le otorgó un indulto.

El ex secretario de seguridad de la alcaldía de Caracas fue arrestado en 2004 en el aeropuerto de Maracaibo cuando se disponía a volar a Atlanta y, en 2009, la jueza Maryori Calderón lo condenó a treinta años de prisión.

Durante su reclusión en la prisión de Ramo Verde tuvo que ser trasladado al menos tres veces a hospitales para ser atendido, y fue operado de emergencia en julio de 2013. La prisión domiciliaria le impedía a Simonovis hacer declaraciones o utilizar redes sociales, entre otras restricciones.

Su indulto por parte de Guaidó es similar al del opositor Leopoldo López, liberado de su prisión domiciliaria por un reducido grupo de militares que se sublevó contra el presidente Nicolás Maduro el pasado 30 de abril.