La jueza Luisa Teresa Laya, del juzgado 16 de control de Caracas, ordenó la aprehensión de Omar Andrés Sotillo Caragol, por la presunta comisión de los delitos de falsificación de documento público, uso permanente de documento público falso, estafa procesal permanente y agavillamiento permanente.

Sotillo se fue al exterior y no ha regresado a Venezuela.

En el mismo expediente fueron imputados, el 27 de junio de 2019, por los mismos delitos, el contador público Omar Marambio Cortès y su abogado Antonio Brando. En tal oportunidad, la jueza dictó medida de prohibición de salir del país a Marambio y a Brando, y orden de presentarse cada 30 días al tribunal. Sin embargo, Marambio huyó el mismo 27 de junio en la noche, en el vuelo de Copa.

La jueza Laya fijó el 16 de octubre pasado para realizar la audiencia preliminar con Brando y Marambio, pero éste no quiso viajar desde EEUU alegando que estaba siendo buscado por la policía venezolana, a pesar de que la jueza Laya le sustituyó la orden de aprehensión por la obligación de presentarse cuando sea requerido por las autoridades.

Marambio y Brando lograron que la jueza Laya revocara la orden de aprehensión, sin ellos ponerse a derecho, lo cual contradice la jurisprudencia de la Sala Constitucional del TSJ, que ordena que para poder ejercer recursos es indispensable que los imputados se presenten a cumplir la orden de aprehensión, tal como ocurrió con los casos de Didalco Bolívar, Eduardo Manuitt y los hermanos Juaristi, entre otros. Para el TSJ, en Venezuela no existe el juicio en ausencia. Para la jueza Laya, sí.

Sotillo Caragol también se niega a ponerse a derecho, y se le acusa de haber firmado en su condición de vicepresidente del Davos International Bank la certificación falsa de que Marambio poseía cuenta con 6 cifras altas, la cual Brando consignó en un juicio civil para probar la solvencia de su cliente.

La referencia bancaria fue presuntamente falsificada el año 2004, cuando Sotillo trabajaba con el empresario Celestino Díaz Lavié, quien era director principal y accionista del Davos International Bank. Marambio es el contador de Díaz, y Brando su abogado.