El «pacto unitario» firmado hoy por la mayoría opositora establece la convocatoria de una consulta popular «que permita a todos los venezolanos, dentro y fuera del país, expresar la voz del pueblo y manifestar el respaldo necesario para avanzar hacia nuestra libertad, recuperar la democracia y promover el bienestar». El acuerdo, con el que se pretende enfrentar al «fraude electoral» programado por la revolución con los comicios de diciembre, está suscrito por 37 partidos políticos, entre ellos las más importantes de la oposición democrática, y cuenta con el respaldo de organizaciones civiles y sociales.

Por: El Mundo

Como primer punto de la hoja de ruta de la oposición mayoritaria se mantiene la abstención de cara al 6-D. La publicación del pacto es la primera respuesta tras el cisma provocado por los acuerdos alcanzados entre el excandidato opositor Henrique Capriles y Nicolás Maduro, que conlleva la participación de un partido nuevo, La Fuerza del Cambio, en los comicios parlamentarios de diciembre.

«Sí hay una ruta, sí hay estrategia, sí hay políticos con dignidad para llevar adelante este proceso», subrayó Juan Guaidó, presidente encargado, pese a que no adelantó la fecha para la consulta, que contaría con ayuda internacional. Un referéndum que se enfrentaría a la censura revolucionaria y a un país semiparalizado en medio de la pandemia.

Esta iniciativa cuenta con un precedente: el plebiscito nacional convocado por el Parlamento democrático en julio de 2017, un inmenso acto de desobediencia civil que recogió más de siete millones de voluntades en contra de la Constituyente de Maduro, entre otras decisiones que no se llevaron a cabo.

Precisamente en las últimas horas Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional, ha reconocido que durante tres años los más de 500 delegados no han redactado ninguna Constitución, como era su cometido, y que en estas semanas que restan hasta diciembre tampoco están en ánimo de hacerlo. Su trabajo era otro: suplantar ilegalmente al Parlamento democrático.

Guaidó, además del reconocimiento de los «errores cometidos», también apostó por sentar las bases de un Gobierno de emergencia nacional para dirigir la transición, convocar elecciones libres y enfrentar el derrumbe social y económico que sufre Venezuela. Todos los intentos de iniciar esta transición desde hace 19 meses ha chocado contra el «muro» instalado por el chavismo, que cuenta con el poder de las armas y con todos los recursos del Estado.

El presidente interino también llamó a una protesta este jueves en apoyo de los trabajadores sanitarios. La oposición ensayaría así «cómo tomar los espacios que nos corresponden», sentenció Guaidó.

Durante el fin de semana varios centenares de médicos y enfermeras han accedido al pago de 100 dólares gracias a un monedero digital, programado por el gobierno interino dentro del plan Héroes de la Salud. Y ello pese a los bloqueos llevados a cabo por el Gobierno.

La presentación del «pacto unitario» se produce en medio del terremoto político provocado por Capriles, quien explicó sus motivos el domingo en un mensaje al país, en el que se justifica asegurando que frenar el totalitarismo será una derrota para el régimen. «Una ruta política, estratégica y táctica clara», aseguró pese al torrente de críticas que ha sumado tras los últimos acontecimientos.

El ex gobernador de Miranda espera para las próximas horas una segunda andanada de indultos y liberaciones y no deja de porfiar por el retraso de las elecciones hasta marzo de 2021, pese a que el «hijo de Chávez» insistió en que «llueve, truene o relampaguee, con pandemia o sin pandemia» habrá parlamentarias el 6-D.

Capriles cuenta con el respaldo de un grupo de diputados, entre 20 y 30, según informaron fuentes parlamentarias a EL MUNDO, aunque casi ninguno ha hecho pública su posición hasta ahora. «No estoy buscando quitarle la silla a nadie», matizó Capriles.