MIAMI – El anuncio del recién juramentado presidente de Estados Unidos Joe Biden en torno a que revisará la política hacia Cuba designada por su predecesor Donald Trump, ha generado expectativas en el régimen de La Habana y sus colaboradores, e incertidumbre en la oposición de la isla, defensores de derechos humanos y el exilio cubano en Estados Unidos.

La administración del presidente Donald Trump endureció el embargo comercial al régimen cubano y lo devolvió a la lista de países patrocinadores del terrorismo por las violaciones retiradas de derechos y libertades contra la oposición interna a la cual el oficialismo de la isla desconoce; también señalamiento de vínculos con casos de corrupción, respaldo a la dictadura de Venezuela, y a grupos guerrilleros designados como terroristas.

El expresidente Barack Obama había retirado a la isla de la lista de patrocinadores del terrorismo en 2015, durante su segundo mandato, en el marco de su política de acercamiento a Cuba.

Grupos afines al régimen de La Habana se movilizan en la búsqueda de que la administración demócrata flexibilice las sanciones contra el régimen castrista, pese a que la represión en la isla aumenta contra la oposición, los medios y periodistas independientes, y los artistas que demandan un cambio de política en Cuba.

El exsubsecretario de Estado para el hemisferio occidental Otto Reich, en entrevista concedida a DIARIO LAS AMÉRICAS, analizó el nuevo escenario, la posibilidad que la nueva administración demócrata flexibilice las sanciones a la isla, en base a dos hechos: las concesiones unilaterales otorgadas al régimen de Cuba por la administración de Barack Obama, de la que Biden fue su vicepresidente, y el retorno de exfuncionarios de Obama a la nueva administración, que también son activistas pro Cuba.

La nueva administración anunció que revisará la política de Estados Unidos hacia Cuba. ¿Cuál es su valoración sobre esa declaración, usted cree que el presidente Joe Biden hará cambios?

Ese peligro existe, por supuesto. Hay que recordar que el personal que está poniendo Biden en su administración es personal cuya experiencia está en la mayoría de los casos limitada a la administración Obama. Hay algunos de los más antiguos que tienen un poco más de experiencia y que trabajaron para Clinton, eso también es una fuente de preocupación, y la razón por la que menciono al personal es porque las personas en esas posiciones de responsabilidad son las que van a formular, implementar la política.

Lo que dice el Presidente es muy importante, el mueve la dirección, pero tiene que preocuparse por 100 cosas al día, las más importantes de política nacional e internacional, lo cual quiere decir que en política exterior el secretario de Estado es muy importante, pero el secretario de Estado también tiene 200 países con los cuales tiene que lidiar, lo cual pone al subsecretario de Estado en una posición importante y a los subsecretarios adjuntos. Por qué mencionó esto porque acaban de nombrar como subsecretaria adjunta para el hemisferio Occidental a Emily Mendrala, en una posición que incluye responsabilidad sobre Cuba y migración, fue directora ejecutiva del Center for Democracy in the American (CDA), y ese centro, lo puede ver en su website, no lo esconden, favorece, ha sido activista casi exclusivamente para Cuba y Venezuela, además a Nicaragua, al FMLN de El Salvador.

Emily Mendrala, directora del Center for Democracy in the American.

Emily Mendrala, directora del Center for Democracy in the American.

La organización fue creada en 2006. “CDA ha mantenido la creencia de que forjar relaciones constructivas entre Estados Unidos y Cuba tendrá un impacto beneficioso y duradero en las sociedades cubana y estadounidense. El compromiso envía una señal importante a América Latina, transmitiendo que Estados Unidos está comprometido con relaciones positivas con la región y su gente”, dice la organización CDA en su sitio web.

Eso es una señal sumamente importante que hayan nombrado a una persona que estuvo totalmente, no solo con la fallida política de Obama; que falló porque tuvo una serie de concesiones unilaterales que no lograron absolutamente nada positivo para Estados Unidos o para el pueblo de Cuba, sino que al contrario lo que lograron fue que gobierno de Cuba se sintió que había ganado la guerra como dijo Raúl Castro ante el Parlamento, la revolución ganó, y causó que aumentara la represión, redujo el número de cuentapropistas y hasta que redujeran las compras de productos norteamericanos.

¿Entonces, no hubo incremento comercial?

Uno de los argumentos que uso la Cámara de Comercio de Estados Unidos y otros grupos agrícolas es que, si había relaciones normales con Cuba y que por la proximidad geográfica iba a comprar más productos norteamericanos, lo contrario fue lo que ocurrió. Lo más importante para el gobierno de Cuba es su antiamericanismo, su primera prioridad, y cuando vieron que habían ganado la guerra dijo Raúl, ya no era necesario pretender, fingir que querían mejores relaciones con Estados Unidos y querían ser socios comerciales, sino que usaron esa ventaja que les dio Obama para reducir lo que ellos consideran dependencia de los Estados Unidos, y empezaron a comprar productos en otros países porque les estaban entrando dólares de todos los turistas que Obama tontamente permitió que fueran a Cuba.

¿Cree que la administración Biden vaya a flexibilizar las sanciones designadas por la administración del expresidente Donald Trump?

No dudo que eso es lo que están esperando y tienen razón, si uno ve la conducta, la historia de la política de los gobiernos demócratas hacia América Latina, sobre todo la reciente, estoy hablando de Obama, Clinton, de Carter, básicamente. Antes de eso el patio demócrata era un poco más distinto, no era tan de izquierda como lo es ahora. Precisamente por presión de personas como Mendrala y otros que están dentro de la administración, tratarán de reducir las sanciones.

Por ejemplo, en el caso de Cuba la Casa Blanca ha dicho dos cosas: que la política hacia Cuba será basada en dos principios; uno, apoyo a los derechos humanos. Perfecto, esa es la posición base de los Estados Unidos. Si esa es la primera prioridad, entonces no deben considerar otra, hasta que el gobierno de Cuba no cambie su política de reprimir al pueblo. No hay razón por la cual implementar otras políticas como la segunda, que dijo la vocera de la Casa Blanca Jen Psaki, que los norteamericanos, especialmente los cubanoamericanos son los mejores embajadores de los valores estadounidenses. Francamente, eso es una tontería porque ningún turista ha liberado a ninguna dictadura en la historia de la humanidad. Pensar que turistas van a cambiar la ideología, el modo de ser de un país, es ignorar la historia.

Por ejemplo, en el mismo caso de Cuba, fueron millones de turistas en los dos años y anteriormente cuando se abrió un poco el turismo en Cuba en los últimos años, fueron millones de turistas canadienses, europeos, latinoamericanos, estadounidenses, y no cambio absolutamente nada, es decir, que todos esos ‘embajadores’ que dice Jen Psaki, no estaban haciendo nada a favor del pueblo de Cuba, sino que estaban tomando ron, sol, bañándose en el mar como hacen los turistas, es una tontería.

Otro ejemplo, puede ser China. Desde la apertura de China en 1972, con el viaje de (expresidente Richard) Nixon y del (exsecretario de Estado y exconsejero de Seguridad Nacional, Henry) Kissinger, han ido a China millones y millones de turistas de hombres y mujeres de negocios, profesores, estudiantes, ¿qué ha cambiado en China?

Francamente se ha puesto peor, la represión en China es totalitaria. El gobierno de Trump y el de Biden han dicho que el gobierno de China de Xi Jinping, esta cometiendo un genocidio contra parte de su población, ha violado los acuerdos firmados con Inglaterra sobre Hong Kong, puedo seguir dando ejemplos, no entiendo por qué hay todavía gente que piensa que los turistas o llamados embajadores privados van a cambiar una dictadura, eso no existe.

Ahora, eso quizás no lo quiere admitir una Mendrala porque ella, de hecho, llevó muchos grupos de visitantes de Estados Unidos a Cuba, Nicaragua, a otras dictaduras comunistas para apoyarlas. Pero hay otra gente como el secretario de Estado (Antony) Blinken, y otros funcionarios que no pueden decir que la política de Obama fue un fracaso porque el vicepresidente de Obama, fue Biden, que ahora es su jefe. No quieren tener una discusión en público sobre esa política, pero por ejemplo Jake Sullivan, el asesor de Seguridad Nacional, después de las elecciones y antes de tomar posesión Biden, públicamente critico al Gobierno de Cuba por la violación de los derechos humanos de los artistas del Movimiento San Isidro, lo cual me parece positivo, pero es lo que debe hacer cualquier asesor de Seguridad Nacional, defender los derechos humanos en un país donde están siendo violados.

Va haber una diferencia de opiniones en la administración Biden entre aquella gente de extrema izquierda y la gente de centroizquierda que quieren que Biden tenga una política exitosa y no repita los errores de Obama.

Existe la percepción de que es la administración Obama la que nuevamente esta en la Casa Blanca. ¿Cuál es su opinión?

Efectivamente, en Washington lo que se está diciendo es que es el tercer gobierno de Obama.

Venezuela

Nicolás Maduro ha declarado su interés de tener un acercamiento con la administración Biden ¿Habría un panorama similar al de Cuba para Venezuela?

Depende de quien vaya a formular, a diseñar la política de Biden hacia Venezuela, hasta ahora ha sido francamente una continuación de la política de Trump, y la razón es muy clara, y es que Maduro preside no un gobierno sino una organización de crimen.

El régimen de Venezuela ha sido un total fracaso bajo Chávez y Maduro, han destruido un país que personalmente quiero mucho, me pasé más de tres años de mi vida ahí con mi familia, me trataron muy bien, es un país riquísimo y que ahora es uno de los más pobres de América Latina por el egoísmo, la deshonestidad y la brutalidad en todas sus definiciones de los dirigentes de Venezuela, específicamente durante los últimos 20 años, eso lo saben Biden, Blinken, Jack Sullivan y muchos miembros del Congreso.

Ahora, hay personas de izquierda en el Congreso, como Mendrala que están dentro de la Administración, que quizás van a decir que todo es verdad, pero la mejor manera de acabar con abusos en Venezuela y ayudar al pueblo sea quitar todas las sanciones y darle ayuda, algo parecido a lo que fracasó en Cuba, pero ellos no lo ven como un fracaso.

No creo que eso es lo que va a ocurrir porque existe consenso [bipartidista] en el Congreso sobre los crímenes de Maduro, lo que ha hecho que han matado [a través de] la FAES, Guardias Nacionales, todo eso se sabe, que han destruido la economía, que han robado el patrimonio nacional de Venezuela, que han entregado la soberanía a Cuba. Por otro lado, no es ningún secreto que Maduro quiere que le quiten las sanciones y que le den ayuda, para robar más porque se está acabando la riqueza de Venezuela, se la han robado.

La política de Biden al régimen de Nicaragua, ¿cuál será?

La misma línea. Lo nuevo es que la conducta de esos tres dictadores, son personas que mandan a matar. Han destruido la economía de sus países, aunque Ortega lo ha hecho mucho más inteligente que los Castro, Chávez y Maduro. Ortega se parece mucho a [Anastasio] Somoza, la misma actitud, prácticas para hacer negocios en Nicaragua, y eso lo sabe el departamento de Estado.

Desmontar el legado de Trump

A tres semanas de haber asumido la presidencia de Estados Unidos, Joe Biden ha promulgado cerca de 50 órdenes ejecutivas, un hecho que, para el exsubsecretario de Estado para el hemisferio occidental, Otto Reich, es significativo porque revela el interés de la nueva administración por desmontar el legado de la administración de Donald Trump, y gobernar con una agenda no bipartidista.

“Biden este conduciendo a la presidencia en una manera que él mismo describió como dictatorial hace dos años. Él criticó al presidente Trump por firmar órdenes ejecutivas y dijo que eso solo lo hace un dictador. En las primas dos semanas del periodo de Trump firmó 7 órdenes ejecutivas. En las primeras dos semanas de Biden, el presidente firmó 47 órdenes ejecutivas, según tengo entendido.

En sus dos primeros días en la Casa Blanca firmó 25 órdenes ejecutivas, dirigidas a cambiar las políticas en materia de migración, el retorno de Estados Unidos al acuerdo de París, a la Organización Mundial de la Salud, el apoyo y designación de fondos para el aborto a nivel nacional e internacional, cuya principal organización Planned Parenthood respaldo la candidatura de Biden a la presidencia.

“Qué pasó, qué cambió en la mente de Joe Biden; él ha firmado siete veces más ordenes ejecutivas, según su propia definición Joe Biden está actuando como un dictador. No lo dice Otto Reich, lo dice Joe Biden. Hasta el New York Time que es un periódico que francamente se convirtió en un medio abiertamente de izquierda, siempre fue un periódico muy liberal, muy centroizquierda, pero se ha echado (más) a la izquierda. El propio New York Times a la semana o 10 días de la toma de posesión de Biden, la junta de editores escribió un editorial criticándolo por haber firmado tantas órdenes ejecutivas, diciendo lo que es verdad, [eso] representa que él no está interesado en gobernar por mayoría como dijo en la campaña en su discurso de toma de posesión y que no ha hecho un esfuerzo para convencer a los republicanos a que sigan sus proyectos legislativos”, subrayó Reich.

Los medios de comunicación

“Antes había medios de izquierda, centro y de derecha, ahora no se ve a casi nadie de derecha con excepción de Fox News, el público sabe que la prensa es de izquierda y usted ve canales como CNN MSNBC, que prácticamente son una extensión del partido demócrata, y a veces critican al partido demócrata por no ser suficientemente progresistas como dicen ellos, progresistas es un eufemismo que esconde lo que no quieren decir, que es socialista, marxista y mucha de esta gente lo son. No son corresponsales, no son periodistas, son activistas, están tratando la opinión del público norteamericano, lo que ha pasado es que el público norteamericano no es bobo, no es estúpido y está apagando a esos canales. Por ejemplo, CNN que hace 20 años estaba en primer lugar de las cableras de noticias, bajó al cuarto lugar y el que está en primer lugar es Fox News”.

“El New York Time y el Washington Post estuvieron al punto de quebrar. En el 2001 el New York Times había perdido tanto dinero que, si no recibe una inversión de 250 millones de dólares de Carlos Slim, de México, hubiera tenido que cerrar las puertas”.

“El Washington Post hace 6 o 7 años estaba en una situación semejante que Jeff Bezos, el hombre más rico del mundo, invirtió una cantidad multimillonaria, sin esa inversión posiblemente el Washington Post hubiera cerrado las puertas. ¿Qué quiere decir? Que no están haciendo su trabajo. Irónicamente, periódicos de izquierda que no están a favor del sistema de propiedad privada, de la economía de mercado, han sido salvados por personas que han tenido éxitos en el sistema capitalista, es irónico”, afirmó Reich.

@FloresJudith7
Jflores@diariolasamericas.com