Los venezolanos que cruzaron la frontera de México con EEUU para solicitar asilo en este país languidecen en centros de detención de Inmigración en Louisiana, esperando hasta más de seis meses una respuesta a sus casos.

Así lo dio a conocer el rotativo estadounidense El Nuevo Herald: “Algunos de los venezolanos, desesperados, han solicitado que los deporten a un tercer país o que los regresen a Venezuela pese a los riesgos. Esposas y madres de varios de los detenidos en los centros del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) contaron a el Nuevo Herald el viacrucis que han padecido sus familiares desde que ingresaron a territorio estadounidense huyendo de la persecución del régimen de Nicolás Maduro”.

“Algunos han sido transferidos y han pasado hasta por tres centros de detención, a otros les han negado el parole (un permiso de permanencia temporal) aun cuando han pasado la prueba de miedo creíble, y a otros todavía no les han fijado una audiencia ante un juez de Inmigración a pesar de llevar varios meses detenidos”.