Juan Guaidó se encuentra en medio de un torbellino político que desconcierta y continúa fracturando a la oposición venezolana. En menos de 24 horas después de haber sido publicada una polémica noticia en el diario digital PanAm Post sobre malversación de fondos por parte de sus delegados, el presidente encargado de Venezuela admitió que sus dos representantes en Colombia –miembros de su mismo partido político, Voluntad Popular– se apropiaron de un dinero que estaba destinado a atender la situación de los militares venezolanos que cruzaron a territorio colombiano en busca de refugio en Cúcuta.

Existen muchas dudas sobre el caso. Guaidó dijo en la tarde del lunes que estos dos delegados habrían manejado en beneficio propio 90.000 dólares de donaciones particulares. Pero las declaraciones a cuentagotas del líder opositor han dejado más interrogantes, que oscurecen el caso. De momento se desconoce cuánto fue el monto desviado, de dónde se tomó, cómo y dónde se encuentran ambas personas, y por qué no se hizo la denuncia antes de que la publicación saliera a la luz, puesto que la investigación comenzó hace dos meses, según el propio Guaidó.

Lo que sí se sabe es que hubo desvío de dinero, malversación de fondos y cifras infladas, por lo que Guaidó autorizó a la Fiscalía colombiana iniciar las investigaciones de posible corrupción. El presidente interino se ha limitado a decir que el dinero tomado «no pertenece a fondos del Estado venezolano, y mucho menos de organismos multilaterales».

«Ya han sido separados de sus cargos», dijo Guaidó en referencia a Rossana Barrera y a Kevin Rojas, los delegados de su gobierno en Colombia. Según PanAm Post. La mujer es la cuñada del diputado Sergio Vergara, mano derecha del presidente Juan Guaidó, después de que Roberto Marrero fuera apresado por Maduro. Aún no se conoce bajo qué criterios Guaidó designó a estas dos personas como encargados, cuando caras más visibles como los diputados en el exilio José Manuel Olivares y Gaby Arellano eran los que conducían la gestión de la ayuda humanitaria en Colombia.

Arellano declaró ayer para el canal por internet Vivo Play: «Yo no he tenido ningún tipo de contacto con el tema de los militares. Desde Caracas se me dijo que eso no lo manejaría yo. Todo lo referente a la ayuda humanitaria lo hemos trabajado con el embajador Calderón Berti y la Unidad de Riesgos en Colombia». ABC intentó conversar con Olivares pero no fue posible.

El reportaje publicado el fin de semana por el diario digital PanAm Post daba cuenta del opaco manejo de fondos de los dos representantes de Guaidó durante los meses posteriores al 23 de febrero, fecha en la que falló el plan de la oposición para la entrada de la ayuda humanitaria a Venezuela, pero se saldó con la deserción de más de mil militares. De acuerdo con la publicación, una fuente de la inteligencia de Colombia había compartido con el presidente Iván Duque y con Caracas la información que manejaban, pero no obtuvieron respuesta de Guaidó ni de su equipo.

El caso es un nuevo revés para el presidente interino, cuyo liderazgo ha sido puesto en cuestión por algunos dirigentes de la oposición al régimen chavista. Antonio Ledezma y María Corina Machado son algunos de los líderes opositores que han pedido expresamente una intervención militar en Venezuela –como la única vía para poner fin a la dictadura– y han exhortado a Guaidó abandonar las negociaciones con el chavismo en Oslo, desde mayo, que no han dado resultado positivo. Son precisamente Machado y Ledezma los que además dan la impresión de tener una agenda política paralela a la de Guaidó, que hace mella en la oposición venezolana y justifica la opinión del secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, quien a principios de junio aseguró que ha sido difícil mantener a la oposición unida.

Guaidó por su parte ha estado en las últimas semanas haciendo una gira por diferentes estados del país, una decisión también criticada por sectores de la oposición.

Fuente: Ymarú Rojas/Gabriela Ponte