American Airlines prolonga la suspensión de los vuelos del modelo 737 MAX

Boeing anunció que va a reducir la fabricación de Max de 52 a 42 mensuales

El 737 Max se ha convertido no ya en un problema para Boeing, sino en un factor de incertidumbre para la economía de Estados Unidos. La crisis desatada tras el accidente del avión de este tipo de Ethiopian Airlines, del que mañana se cumple un mes, ha puesto en peligro nada menos que una décima y media del crecimiento del PIB de la primera economía mundial, según las estimaciones realizadas por el mayor banco estadounidense, JP Morgan.

Ese desproporcionado impacto se debe a la influencia de la industria aeroespacial en las estadísticas de comercio exterior de EEUU. Y, dado que la mayor parte de la producción del 737 se iba a destinar al mercado exterior, la paralización de las ventas supone menos exportaciones y, por tanto, menos crecimiento.

Así que el mercado, que hasta ahora había estado apostando por una rápida resolución de la crisis, ha cambiado súbitamente su diagnóstico después de dos anuncios realizados por Boeing la semana pasada. El primero, el jueves, fue el descubrimiento de un segundo fallo en el software MCAS, al que muchos atribuyen la tragedia de Ethiopian Airways y otra, en octubre, cuando otro Max, esta vez de la indonesia Lion Air, se estrelló.

El segundo llegó el viernes, cuando Boeing anunció que va a reducir la fabricación de Max de 52 a 42 mensuales. Es la primera vez que el mayor fabricante de aviones del mundo recorta su producción de un modelo desde el parón de la industria aeronáutica provocado hace 18 años y medio por los atentados del 11-S. La decisión, además, es todavía más llamativa si se tiene en cuenta que el objetivo de la empresa era aumentar la producción a 57 unidades mensuales. Un portavoz de Boeing no respondió ayer a la solicitud de información de EL MUNDO acerca de las medidas puestas en práctica por la empresa para mejorar la seguridad del Max.

La decisión de Boeing tuvo un efecto de cascada sobre el sector aeronáutico. Dado que los suministradores de componentes operan con un lapso de tiempo de entre 12 y 18 meses por detrás de los fabricantes, existe el peligro evidente de crear un embotellamiento de aviones almacenados por Boeing y de piezas, motores, y otros equipos por parte de la industria auxiliar. Eso se tradujo en bajadas generalizadas en el sector aeroespacial de Wall Street que también se extendieron a la aerolínea de bajo coste Southwest Airlines, cuya flota está casi exclusivamente compuesta por aviones 737 y que tenía previsto reemplazar al menos 20 de ellos este año con los Max. Algunas empresas, sin embargo, se han visto beneficiadas por la crisis.

Ése es el caso de la compañía de Florida Heico, especializada en el mantenimiento de aviones, que ahora va a tener más trabajo porque la renovación de las flotas mundiales se va a ver paralizada y, por tanto, los aparatos viejos van a tener que ampliar su ciclo de vida. El problema se agudiza porque no es posible para los competidores de Boeing – la europea Airbus y la china Comac – aumentar la producción de los modelos que compiten con el Max.

Pero el principal problema es para la empresa estadounidense, que había fiado gran parte de su estrategia al Max. Según JP Morgan, el 35% del cash flow de Boeing iba a proceder este año del Max. Ahora, con la perspectiva de que el avión no sea vendido durante meses, más los costes de almacenamiento de los que se siguen fabricando, y las más que probables demandas de las aerolíneas de indemnización por los 375 aviones que no pueden volar – más de 100 millones de euros por unidad – Boeing afronta un impacto significativo en sus cuentas.

American Airlines prolonga la suspensión de los vuelos del modelo 737 MAX

American Airlines ampliará las cancelaciones de 90 vuelos diarios hasta el 5 de junio debido a la puesta a tierra del avión Boeing 737 MAX tras protagonizar dos accidentes mortales en cinco meses.

La cancelación que ha decidido extender la aerolínea más grande de EEUU es el último de los indicios que apuntan a que los vuelos del avión quedarán suspendidos a largo plazo.

American Airlines había anunciado el 24 de marzo que había cancelado 90 vuelos por día hasta el 24 de abril. El viernes, Boeing informó de sus planes para reducir en casi un 20 por ciento su producción de aviones 737.

La compañía aérea Garuda Indonesia ya ha cancelado un pedido de 49 aviones Boeing 737 MAX 8 y aerolíneas como Norwegian o la polaca LOT exigirán compensación a Boeing por los problemas con este modelo y tener que dejar sus aviones en tierra ante la prohibición de volar con estos aparatos también en Europa.

El Departamento de Transporte de Estados Unidos ha encargado además una auditoría formal sobre el proceso de certificación para este modelo de avión después de que se haya cuestionado su sistema de estabilización MCAS –Sistema de Aumento de las Características de Maniobras– presuntamente relacionado con ambos accidentes.

Los investigadores del accidente del Boeing 737 MAX en Etiopía en marzo que se saldó con 157 muertos, han hallado sorprendentes similitudes con el avión del mismo modelo que se estrelló en octubre del año pasado en Indonesia, a causa del cual murieron 189 personas.

Por el momento, y a la espera del resultado de las investigaciones, Boeing ha anunciado que realizará una actualización de software, así como la correspondiente formación para pilotos del 737 MAX, que abordará los problemas descubiertos tras la investigación del accidente del vuelo 610 de Lion Air.

Con Informaciones de ElMundo