Edgar Zambrano, primer vicepresidente de la Asamblea Nacional, contó este miércoles cómo fue su calvario mientras estaba secuestrado por el régimen.

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Zambrano concedió una entrevista a la Voz de América para contar detalladamente cómo pasó los cinco meses que estuvo detenido.

“Es una prisión injusta, más bien un secuestro, delito abominable desde todo punto de vista. Estuve aislado e incomunicado, tuve que recurrir a una huelga de hambre junto con Miguel Rodríguez Torres para lograr la visita de los abogados y mi familia que es un derecho que fue violado de manera sistemática”, comentó.

“Recurrir a una situación in extremis fue un hecho absurdo. Un secuestro en la noche, una gente sin identificación ni orden de un tribunal para detenerme”, agregó.

El primer vicepresidente de la AN mencionó cuánto duró su huelga de hambre y que después de los 100 días fue que recibió un libro para medio distraer la mente del encierro en que estaba. “El día 60 iniciamos la huelga de hambre. Miguel la terminó en el 68 o 69 y en mi caso fue en el 70 o 71. Al día siguiente recibimos la visita de los abogados y la familia pudo verme en el día 74”, explicó.

“Cuando se cumplieron 102 días fue el momento en que nos pasaron un libro para leer. Hicimos un poco de higiene mental, ya que estuvimos completamente desconectados por ese tiempo.Luego de la huelga de hambre teníamos una hora para caminar en un patio tres veces a la semana”, continuó.

Zambrano dice que asumirá las consecuencias si le toca regresar a la cárcel del régimen si no se logra una pronta salida a la crisis en Venezuela.

“El político y en estos tiempos siempre va a estar sometido a estos rigores. Si nos toca, esperemos que no porque contrariamente estamos trabajando ya para la liberación de los demás presos políticos. Asumiremos lo que se tenga que hacer. Soy un político de oficio y tengo que asumir los costos de las acciones políticas. Si estas me llevan nuevamente a prisión, formaré parte otra vez de esas estadísticas negativas”, resaltó.

Edgar Zambrano cuenta que esperará la orden del presidente encargado Juan Guaidó para ponerse a trabajar nuevamente. “Lo mismo que estaba haciendo el 8 de mayo cuando fui secuestrado es lo mismo que hice el martes por la noche cuando fui liberado. Esperaré que me de las directrices para seguir trabajando”, destacó.

El parlamentario le mandó un mensaje de esperanza a los venezolanos. “No se puede perder la esperanza. Un país no puede ser sometido a los rigores de la involución que hemos vivido del fracaso político y la oferta engañosa que llegó en 1999. Tenemos que hacer los esfuerzos necesarios para construir un mejor país”, cerró.

Video cortesía de Voz de América