Tras la publicación del informe de la Oficina de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos (OACNUDH), el Gobierno presidido por Nicolás Maduro remitió comentarios donde expone lo que califica como “errores” respecto a la situación de los DDHH en Venezuela.

En total, el informe que presentó la Cancillería desde Caracas minutos después de recibir las recomendaciones de la oficina de la ONU, comprende un conjunto de 70 observaciones a lo apuntado por el organismo tras su reciente visita al país.

“El informe presenta una visión selectiva y abiertamente paralizada sobre la verdadera situación de DDHH”, inicia el comunicado, donde aclara que la oficina de la ONU invitó al Estado venezolano a presentar sus comentarios.

Asimismo, sostiene que la visión “distorsionada” del informe es consecuencia de “debilidades presentes en la metodología utilizada para su elaboración”, como por ejemplo, según expone, las entrevistas a fuentes “carentes de objetividad”, o la ausencia de información oficial.

La Cancillería, asimismo, acusa a la Oficina de la Alta Comisionada de que el 82% de las entrevistas se habrían realizado a personas fuera de territorio venezolano.

“El informe omite en su totalidad los logros y avances alcanzados por la República Bolivariana de Venezuela en materia de derechos humanos”, se afirma en la misiva.