La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó el viernes al hijo del «líder ilegítimo» del régimen venezolano, Nicolás Ernesto Maduro Guerra, quien ya había sido sancionado previamente el 31 de julio de 2017.

La decisión implica el congelamiento de sus activos así como el impedimento de realizar transacciones financieras o comerciales con personas y empresas de ese país.

«Maduro depende de su hijo Nicolasito y otros próximos a su régimen autoritario para mantener el control absoluto de la economía y reprimir al pueblo de Venezuela«, dice el comunicado del secretario del Tesoro, Steve Mnuchin.

«He tenido el honor de recibir una pretendida sanción por el Departamento del Estado y el Departamento del Tesoro», dijo Maduro Guerra durante un acto de desagravio de la juventud del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) celebrado el sábado en Caracas.

«Una pretendida sanción, porque sanciona quien puede, no quien quiere», añadió al desestimar el impacto de la medida y destacar que se convirtió en la «primera persona menor de 30 años» sobre quien recaen acciones restrictivas.

Señaló que mantendrá su lealtad al Gobierno de su padre y a la llamada revolución bolivariana, que subió al poder en 1999 con el fallecido líder Hugo Chávez (1999-2013).

Es que «Nicolasito», como se lo conoce popularmente, de 29 años y licenciado en Economía Social en la Universidad Nacional Experimental Politécnica de la Fuerza Armada Bolivariana (Unefa), ha recorrido un largo camino en el Gobierno de su padre.

De acuerdo Primero, fue Jefe del Cuerpo de Inspectores Especiales de la Presidencia, cargo creado exclusivamente para él en 2013 luego de haberse instituido este organismo adscrito a primera magistratura. Un año más tarde, fue designado Coordinador de la Escuela Nacional de Cine. 

También ocupó el puesto de Director general de Delegaciones Presidenciales de la vicepresidencia, un nombramiento que fue oficializado por el entonces vicepresidente Tareck El Aissami.

Y, finalmente, constituyentista. Desde después de la cuestionada elección realizada el 30 de julio de 2017 forma parte de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC).

A lo largo de su carrera, «Nicolasito» ha tenido, además, una serie de momentos de notoriedad, aunque posiblemente no como él las hubiera querido.

En 2017, después de asumida su banca en la cuestionada Asamblea Nacional Constituyente y en medio del debate sobre el interés de Donald Trump en la crisis venezolana, Nicolás Maduro Guerra hizo una intervención que fue muy criticada.

«¡Si Estados Unidos llega a mancillar el suelo patrio, los fusiles llegarían a Nueva York y tomaríamos la Casa Blanca!», dijo en el furor de su discurso.