El consumo de arepas impulso un incremento récord de 345% en la importación de harina precocida de maíz por parte del Perú en los primeros siete meses de 2019, debido a que es un producto que ha conseguido un mercado sostenido en la inmigración venezolana al país andino.

Un reporte de la Cámara de Comercio de Lima, citado por Reuters, revela que entre 2016 y 2018, el consumo de harina precocida para preparar arepas subió de 249 toneladas al año a 4.854 toneladas.

Este incremento sorprendió a los analistas peruanos, porque es un rasgo distintivo de la inmigración venezolana, que se estima en 860.000 personas, la cual se ha integrado razonablemente bien en otras áreas, pero no renuncia a su emblema gastronómico nacional; de hecho, se ha registrado un fuerte incremento de «areperas» en las principales ciudades peruanas.

Sin embargo, el principal proveedor de harina precocida de maíz es Colombia, de donde llega el 85% del volumen consumido por el mercado peruano.

Otro elemento que destaca el reporte de la Cámara de Comercio de Lima es la incidencia que la venta ambulante de arepas tiene en el comercio informal de la capital peruana, donde se ha convertido en una actividad de rápido crecimiento.