A la bolsa de Wall Street la sacudieron. Una iniciativa de aficionados de internet provocó pérdidas multimillonarias a fondos de inversión de Estados Unidos. La insólita jugada incluso mereció la atención de Elon Musk, el hombre más rico del mundo. El suceso conmocionó tanto a la bolsa que analistas consultados por BBC lo tildan como un «fenómeno», «descabellado» y algo «que nunca antes habían visto».

El resultado sacó a flote una empresa casi extinta llamada GameStop, una red de tiendas físicas de videojuegos. Para tener una idea de cómo resurgió esta moribunda empresa, primero habría que ver los números. A mediados de semana la acciones de GameStop alcanzaron los 347,51 dólares. La cifra contrasta con los 17,25 dólares a principios de enero. Es decir, el incremento fue del 134 %. Viéndolo de otra manera, el valor de las acciones se multiplicó por 20. Cerrando la semana, las acciones se ubicaron en 325 dólares, un momento después.

Todo comenzó en Reddit, una red social similar a Twitter o Facebook que tiene distintos foros donde las personas se unen de acuerdo a sus intereses. Allí, en un grupo llamado «Wall Street bets» con más de cuatro millones de integrantes, ocurrió la iniciativa.

Con el intercambio de consejos y conversaciones en el chat, esas personas comenzaron a comprar las acciones de la empresa. La historia entonces, comenzó a cobrar interés.

La técnica del «shorting»

El ‘shorting’ o ‘short selling’ (venta en corto) es una técnica común con Wall Street donde inversionistas y grandes fondos compran y venden acciones en el corto plazo para obtener ganancias. Normalmente la apuesta es a empresas a punto de desparecer.

GameStop era una de ellas, la tecnología y la pandemia la golpearon. El público por comodidad prefiere comprar juegos en línea o comprarlos para que lleguen a la puerta de casa con empresas como Amazon. El anterior valor de las acciones lo demostraba. Para abril de 2020, Michael Burry, fundador de Scion Capital e inversionista de fondos de cobertura compró el 5,3 % de la empresa con un precio entre 2 y 4,2 dólares la acción, indicó el portal La República.

En el ‘shorting’, el inversor se queda a préstamo con las acciones de una empresa, con el compromiso de devolverlas en un tiempo. Luego las vende por determinado precio porque con el pasar el tiempo, sabe que el valor de esa acción va a caer. Después las vuelve a comprar a un precio que en efecto bajó. El resultado es la ganancia de la primera operación.

Los inversionistas aseguran que el valor de las acciones no suba a través de toda una red de complicidad financiera. Dan a conocer la operación para que otros jugadores se deshagan de los títulos financieros, entonces las acciones caen. El entramado está pensado para ganar-ganar.

Pérdidas multimillonarias

Los foristas de Reddit se opusieron a quienes controlan la bolsa. Comenzaron a comprar las acciones de la cadena de tiendas. Y como reza la ley básica de economía: cuando la demanda excede la oferta, aumenta el precio. Eso pasó con el precio de las acciones.

Todo inversor que metió su dinero en el «shorting» esperando el declive de GameStop, ahora registraba pérdidas multillonarias. En total esos fondos de venta en corto habrían registrado pérdidas de unos 5000 millones de dólares, según la compañía de análisis financiero S3 Partners.

El tuit de Elon Musk también fue un impulso. El CEO de Tesla solo lanzó un comentario el 26 de enero que dobló el precio de las acciones. Con el término «Gamestonk» daba por hecho que el negocio era redondo, allí mismo compartió el link al grupo de Reddit. Los aficionados de internet lograron un objetivo que habían comenzado por diversión y ocio.

Melvin Capital, un fondo de inversiones, necesitó una inyección de 2750 millones de dólares por parte de inversores como Steve Cohen y Ken Griffin’ para capear las pérdidas de su multimillonaria posición en corto, indicó Business Insider. Gabriel Plotkin, su fundador, desmintió rumores de quiebra.

Comenzó el veto

Wall Street cerró la semana con pérdidas. Dow Jones de Industriales, su principal indicador, bajó un 2,03 % después de otra jornada marcada por la volatilidad en torno al fenómeno GameStop, con lo que queda registrada su peor semana desde octubre, informó EFE.

Las represalias no tardaron en llegar. Las aplicaciones para participar en bolsa comenzaron a restringir las operaciones de otras empresas igual de moribundas, que comenzaron a ver el alza de sus acciones.

Robinhood y TD Ameritrade dejaron de ofrecer operaciones no solo de GameStop, sino de empresas como AMC (cadena de cines en EE. UU.), BlackBerry y Nokia. Con el veto, las marcas comenzaron a caer, 21 %,  53 % y 28 % respectivamente. Robinhood fue acusada en una demanda colectiva de «manipular el libre mercado».

Citron Research, una conocida firma de análisis bajista, decidió cambiar de estrategia luego de 20 años aplicando el ‘shorting’. Anunció que se centrará en ofrecer ventajas a largo plazo para los inversores minoristas.

La atención del Congreso

Y como todo lo que pasa en cualquier ámbito de la vida, la política no dudó en meterse. Alexandria Ocasio-Cortez, la acérrima congresista de izquierda quiso figurar al criticar los fondos de inversión y a las aplicaciones de bolsa.

El congresista republicano Ted Cruz también rechazó el veto de la aplicación Robinhood. Mientras que Sherrod Brown, senador demócrata anunció que desde la Cámara alta tratarán la situación de Wall Street y la implementación de las reglas por parte de la Comisión de Valores (SEC) y el Congreso, reseñó Infobae.

El tema podría convertirse en punto de debate para ambos partidos en medio de una creciente polarización política, más aún cuando los demócratas ven una oportunidad para atacar al sistema económico estadounidense. No queda dudas que el fenómeno de GameStop marcó un precedente para la bolsa, para el mundo de las inversiones y quizás para la política.