En lo que va del mes de julio, los bancos han tenido que recurrir a préstamos overnight de otras instituciones financieras por hasta 444 millardos de bolívares, según se desprende de las últimas cifras del Banco Central de Venezuela. La asfixia impuesta por el régimen de Nicolás Maduro a toda la banca para evitar el crecimiento del dólar ha provocado una crisis de liquidez en el sistema que ha disparado la tasa overnight a niveles nunca vistos en la historia del país. ¿No le importa a Maduro acabar también con la banca?

El Gobierno de Nicolás Maduro está dispuesto a llegar hasta las últimas de las consecuencias con el incremento del encaje legal (57%) y encaje legal sobre reservas marginales (100%) impuesto a la banca, con el fin de evitar una agresiva corrección del dólar tras el desmontaje de los controles y la puesta en marcha de la mesas de cambio.

La medida ha provocado un impacto severo en el consumo, en la oferta de créditos y aparentemente, en la hiperinflación, pues según los últimos resultados presentados por la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional (AN), la variación de precios se ha venido desacelerando de manera consecutiva desde marzo, cuando un apagón afectó a todo el país. “Pero Venezuela sigue en la dinámica hiperinflacionaria”, advirtió el diputado Angel Alvarado, integrante de dicha instancia parlamentaria.

Mientras tanto, los bancos pagan las consecuencias de la severa restricción impuesta a través del encaje legal y el encaje legal sobre reservas marginales. La tasa overnight se disparaba desde los 13 puntos promedio en enero, hasta 120 puntos promedio al cierre de junio, según cifras del BCV. En lo que va de julio, los bancos han negociado hasta 444 millardos de bolívares en préstamos para evitar quedar fuera de la cámara de compensación, siendo el día más crítico el pasado viernes 12, cuando se negociaron 159,8 millardos de bolívares. La tasa promedio ya supera a la del mes anterior.

De esta manera, los banqueros intentan eludir una medida de política monetaria que apunta a contener la aparatosa caída del bolívar. No obstante, desde la apertura de las mesas de cambio, la devaluación del signo monetario alcanza 27,8%: el dólar pasó de 5 200 bolívares, a cotizarse en 7 204 bolívares en el mercado oficial. Por otra parte, el comportamiento del mercado paralelo sigue siendo al alza, con 800 bolívares por encima de la tasa resultante de las operaciones bancarias hasta el viernes pasado.

Si Maduro acabó con el país, tampoco le importará acabar con la banca“, manifestó bajo condición de anonimato a El Cooperante una fuente vinculada al sector financiero, quien aseguró que el Gobierno no cederá en su idea por controlar el multiplicador monetario, en un claro indicio de reconocimiento que el problema hiperinflacionario en Venezuela no es inducido, sino producto de erróneas políticas monetaria, fiscal y cambiaria.