Han transcurrido más de quince días y y el derrame petrolero que ocurrió en el estado Falcón, se ha convertido en el segundo más grande del mundo.

La mala praxis del régimen de Nicolás Maduro provocó que la refinería El Palito, de Petróleos de Venezuela (PDVSA), vertiera un equivalente a 20.000 barriles de hidrocarburos, amenazando parques naturales, ecosistemas marinos y cientos de especies de flora y fauna y sus arrecifes coralinos y manglares.

 

El 31 de julio, el Laboratorio de Sensores Remoto de la Universidad Simón Bolívar, detectó vía satélite y reportó una mancha de hidrocarburo en el Golfo Triste, la cual se encontraba cerca de los estados Falcón y Carabobo.

El Estado venezolano no emitió alerta de esta situación. Dos días más tarde, la mancha llegó a costas del estado Falcón y cubre alrededor de 7 kilómetros con hidrocarburo.

Expertos explicaron que el principal motivo fue la oxidación que sufrió la Refinería El Palito por falta de mantenimiento.

El Laboratorio de la Universidad Simón Bolívar, estima que la cantidad de petróleo derramado es entre 10 mil y 40 mil barriles. Agregaron que esta cantidad de químicos se encuentran en el mar desde el 19 de julio.

El fotógrafo y activista, Isaías Landaeta, informó que el accidente en la base petrolera ha afectado a varias zonas de la costa: Chichiriviche, El Parque Nacional Morrocoy, Puerto Cabello, Tucacas, Boca de Aroa, incluso el refugio de fauna silvestre Cuare.

Sociedad civil trabaja con las uñas para salvar las costas

Frente al ecocidio, el régimen de Nicolás Maduro ni las autoridades de PDVSA han practicado algún tipo limpieza en las áreas afectadas.

Landaeta informó que la sociedad civil organizada, organizaciones no gubernamentales, fundaciones, asociaciones de lancheros y pescadores, prestadores de servicio de Falcón, Inparques, la armada y voluntarios, son quienes han dado la cara y se propusieron a limpiar las costas a pesar de no tener los implementos aptos para esta actividad.

 

Guantes, bolsas plásticas, rastrillos de metal, palas, tapabocas, mallas para cernir arena, goma espuma y mecate fino son algunas de las herramientas que usan para intentar arreglar el desastre ocurrido en la base petrolera.

“Por ahora, la única solución ha sido sanear las playas manualmente retirando el hidrocarburo que llega a la costa. Dado que durante el día el petróleo se concentra en la costa pero en la noche, cuando sube la marea, es cuando viaja al Parque Nacional Morrocoy”, explicó Landaeta.

 

El régimen intenta esconder su error

Ningún representante de PDVSA o del régimen ha emitido alguna comunicación ante el ecocidio, por el contrario intentan ocultar el hecho e impiden que expertos tomen las riendas de la situación.

El presidente del Instituto Nacional de Parques, Josué Lorca, compartió un video con una toma aérea de una zona del Parque Nacional Morrocoy donde muestra como si ya se hubiese saneado la zona en cuestión de días. Sin embargo, La Fundación Azul Ambientalistas difundió un video realizado el mismo día y muestran como los manglares continúan infectados.

Landaeta explicó que la situación con Inparques y la Fuerza Armada es irregular porque hay días en los que no permiten pasar a particulares al Parque Nacional Morrocoy. Esto impide recibir ayuda de voluntarios y biólogos para medir el impacto ambiental y conseguir la solución a la tragedia.

“Estamos completamente ciegos ante esta situación”, expresó.

 

Denuncias contra el régimen

El Gobierno Legítimo reveló e instó al régimen de Maduro a ofrecer explicaciones sobre el derrame petrolero. El Comisionado Presidencial para Derechos Humanos y Atención a las Víctimas, Humberto Prado, denunció a la comunidad internacional y opinión pública el hecho y reiteró que los usurpadores vulneran los derechos ambientales de los venezolanos.

Julio Borges, Comisionado para las Relaciones Exteriores, acotó que este derrame petrolero se ha convertido en una tragedia ambiental, que se suma a la que ya vemos en el Arco Minero con la explotación ilegal del oro.

Por su parte, la junta Ad Hoc de PDVSA emitió un comunicado señalando que en los últimos 18 años la dictadura ha quebrantado los principios y normas establecidas, lo que ha llevado a la pérdida de capacidad de producción, deterioro y colapso de la empresa petrolera, que ha derivado en desastres ambientales.

Mientras que la Técnico de la Comisión de Ambiente de la AN y experta en saneamiento ambiental de la industria petrolera, Dayse Regardiz, explicó que este tipo de accidentes se pueden evitar, pero que PDVSA está en la obligación de atender los daños que generó. “Esto fue una falla en toda la estructura de mando”, insistió.

 

Asimismo, la presidenta de la Sociedad Venezolana de Ecología, Velisa Morón, agradeció la ayuda de los voluntarios pero insistió en que es necesario realizar un diagnóstico para conocer el alcance del derrame, recolectar muestras y ver las profundidades de las zonas para detectar cuáles son los territorios más afectados.

A través de sus redes sociales, la Sociedad Venezolana de Ecología, fijó posición y publicó un comunicado en el que mostraron su preocupación porque ninguno de los especialistas han tenido acceso a las áreas afectadas ni a los datos registrados por los culpables de este hecho. Igualmente, alertaron que este tipo de derrame no solo afecta a la fauna y la flora, también podría afectar a los humanos.

La famosa activista medioambiental sueca, Greta Thunberg, elevó las denuncias a escala internacional. Alertó sobre este hecho que está sucediendo en las costas venezolanas y destacó la poca información oficial al respecto.

Centro de Comunicación Nacional