El canciller de Ecuador, José Valencia, informó este martes sobre la detención de unos 41 venezolanos en Quito durante las protestas violentas que se llevaron a cabo; así lo aseguró ante el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA).

Por lapatilla.com

“Entre los detenidos por los desordenes hay 41 ciudadanos extranjeros de nacionalidad venezolana, la policía también detuvo a 17 ciudadanos extranjeros y un ecuatoriano en un operativo cerca del aeropuerto de Quito, 4 de ellos aún permanecen en la cárcel por disposición de las autoridades al encontrarse en su poder información sobre el movimiento de caravanas de vehículos del presidente y vicepresidente de la República, la Fiscalía continúa investigando los hechos en aplicación del debido proceso”, mencionó Valencia ante el Consejo Permanente de la OEA.

Seguidamente, el canciller ecuatoriano rechazó “el pronunciamiento de un alto funcionario del régimen de Maduro apoyando la rebelión en Ecuador. En los países democráticos, las discrepancias se resuelven con diálogo y no con imposición, la rebelión no cabe sino contra autoritarismos antidemocráticos, contra quienes forjan elecciones y violan los derechos humanos, según lo ha descrito la Alta Comisionada Michelle Bachelet”.

“Los actos violentos en Ecuador a la par con la movilización indígena, mostraron una gran coordinación y preparación táctica. Se emplearon técnicas de guerrilla urbana, los atacantes usaron escudos y armas de fabricación casera que estaban hechas en serie, y los escudos, todos portaban máscaras anti gas y cascos de protección, ocupaban el centro de la ciudad de Quito en sitios estratégicos, en intercambiadores de tránsito en una secuencia coordinada a fin de hacer colapsar a la ciudad, el ataque a los medios de comunicación revela que buscaban aislar a los pobladores e infundir el terror, la Fiscalía ha condenado a 36 personas vinculadas a cargos de terrorismo, los propósitos políticos de desestabilización son patentes, partidarios del expresidente Rafael Correa y miembros de grupos radicales afines difundieron repetidamente mensajes llamando a derrocar al presidente Lenín Moreno y a la rebelión generalizada contra el Estado ecuatoriano”.