El mandatario de EEUU, Donald Trump, está perdiendo la confianza de que el líder de la oposición venezolana, Juan Guaidó, que su gobierno apoyó, puede derrocar al “régimen” de Nicolás Maduro, y los principales asesores del presidente norteamericano ahora están considerando estrategias nuevas y más agresivas, según detallaron personas familiarizadas con el asunto a Bloomberg.

El vicepresidente Mike Pence dirigió una reunión el jueves con otros altos funcionarios para reexaminar el impulso anual de la Casa Blanca por una transición democrática en la nación sudamericana, dijeron cuatro de sus participantes.

Juan Guaido, el líder de la Asamblea Nacional quien fue designado presidente interino de Venezuela por el Parlamento con el respaldo de Estados Unidos a principios de este año, hasta ahora no ha logrado expulsar a Maduro y los funcionarios norteamericanos ahora están preocupados de que pronto pueda perder su puesto oficial.

No se está considerando ninguna opción militar, pero los funcionarios de la Casa Blanca han discutido nuevos enfoques, incluido un intento de asociarse con Rusia, que ha sido un aliado de Maduro y lo ha ayudado a aliviar el impacto de las sanciones; o aumentar la presión sobre Cuba, el principal patrocinador de Maduro, según el ejecutivo estadounidense.