A un año de la reconversión monetaria, economistas coinciden en que el poder adquisitivo del bolívar soberano está devaluado. Señalaron que el régimen no ha implementado las políticas necesarias para la estabilización económica del país.

Leonardo Vera, profesor universitario y miembro de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, criticó los paliativos intentados para reducir la hiperinflación: “Realizaron la reforma del encaje legal que, si bien disminuye la aceleración de la inflación, no soluciona ningún problema. Además, presumo, que al no aumentar el salario intentan frenar el consumo. Son paños de agua tibia que tendrán impacto un negativo en la economía”.

Para el economista y profesor universitario Ronald Balza la inversión de roles entre el Estado y Petróleos de Venezuela es el punto de partida al que se sumaron más problemas. “Antes Pdvsa traía dólares, se los daba al gobierno y este los convertía a bolívares. Pdvsa dejó de traer dólares y el gobierno le daba bolívares, para emplearlo en gastos que no conocemos puesto que no figuran en ningún presupuesto. Esto en un país con dos problemas adicionales: que la producción estaba cayendo y que no había un mercado cambiario funcional. Al conjugar estos tres factores se generó esta situación de hiperinflación, escasez y crisis en la que estamos”, indicó.

Medida necesaria, pero no suficiente

Balza explicó que las reconversiones monetarias son medidas necesarias, pero no suficientes para solucionar la crisis económica del país, ya que a su juicio, funciona desde el punto de vista transaccional: “Es un ajuste en la unidad de cuenta que se debe acompañar con una política económica que permita atacar su origen. Si por el contrario, se hace la reconversión y su origen no se ataca, sucede lo que pasó en 2018, en un año se perdió el poder adquisitivo y ahora se tuvo que ampliar nuevamente el cono”.

Cono monetario actual. Cuatro de los once billetes no son aceptados en establecimientos por su ínfimo poder adquisitivo | Foto: Gustavo Matute @BigMatu_photos

Calificó de paradoja la última ampliación del cono monetario. “El poder de compra del billete de 500 bolívares es bastante pobre. El Banco Central de Venezuela decidió sacar billetes de 10.000, 20.000 y 50.000 bolívares, lo cual es ilógico porque tienes billetes de baja y alta denominación, pero no puedes usar ninguno con comodidad. Este cono tiene una tronera que impide su uso de manera eficiente», explicó.

“La reconversión no corrigió los problemas fundamentales sino que generó, por estar mal hecha, otros problemas con el efectivo”, subrayó.

Vera señaló que desde finales de la década de 1970, Venezuela vive una inflación crónica, es decir, tasas de inflación de dos dígitos. Eso, aunado al aislamiento financiero, la catástrofe de sectores productivos claves y el desorden monetario generaron la hiperinflación en el país en el año 2017.

“En la historia de Venezuela, el país nunca estuvo expuesto a situaciones de este tipo por carecer de tasas inflacionarias altas. A diferencia de otros países latinoamericanos como Perú, Bolivia y Nicaragua”, recordó Vera.

Bolívar: símbolo de la devaluación del último decenio

El actual cono monetario cuenta con cuatro billetes que tienen la cara de Simón Bolívar. Los bolívares fuertes tuvieron tres. Desde el año 2007 ha habido 7 billetes con el rostro del Libertador, más que la cantidad de billetes de la familia de los bolívares fuertes.

Un total de siete billetes con la cara de bolívar desde 2008 | Foto: Gustavo Matute @BigMatu_photos

Hace un año, un pasaje costaba 100.000 bolívares fuertes, es decir, 1 bolívar soberano. Hoy, el pasaje mínimo se ubica en 700 bolívares. Hace un año se requería del billete más alto para pagar un viaje en transporte público, hoy se requiere el que, hasta hace poco, fue el más grande de los soberanos, 500 bolívares, y 200 bolívares adicionales.

Pasaje
Pasaje antes de la reconversión: 100.000 BsF. = 1 BsS. Hoy el pasaje está en 700 BsS = 70.000.000 BsF. | Foto: Gustavo Matute @BigMatu_photos

Los primeros cuatro billetes de los once del actual cono monetario ya no son aceptados por su ínfimo poder adquisitivo. El de 50 bolívares todavía está circulando, pero los vendedores prefieren billetes de mayor denominación.

El bolívar fuerte y el soberano

El 20 de agosto de 2018 entró en vigencia  el nuevo cono monetario que se denominó bolívar soberano. El régimen suprimió cinco ceros a la moneda nacional y fue una de las medidas del “programa de recuperación económica” de la administración de Maduro.

La moneda anterior, el bolívar fuerte, circuló desde el 1° de enero de 2008. Por ocho años la economía nacional funcionó con seis billetes (2, 5, 10, 20, 50 y 100) y siete monedas (1; 5; 10; 12,5; 25; 50 céntimos y 1 bolívar) aunque estas se devaluaron con mayor rapidez.

En diciembre de 2016, el BCV anunció la incorporación de seis billetes nuevos a la familia de los fuertes: 500, 1.000, 2.000, 5.000, 10.000 y 20.000) y tres nuevas monedas (10, 50 y 100).

Caras repetidas de los conos y sus ampliaciones | Foto: Gustavo Matute @BigMatu_photos

Dada la creciente inflación, en menos de un año, para noviembre de 2017, el Ejecutivo anunció en cadena nacional un nuevo billete que se sumaría a la familia de los bolívares fuertes: el de 100.000 bolívares.

Meses después, en junio de 2018, el régimen informó en cadena nacional la supresión de cinco ceros a la moneda nacional y la implementación del bolívar soberano. Un nuevo cono monetario de 10 piezas: ocho billetes (2, 5, 10, 20, 50, 100, 200 y 500) y dos monedas (50 céntimos y 1 bolívar).

¿Nuestra patria es independiente y nuestro bolívar soberano?

La inflación sigue su curso y la desconfianza por la moneda local continúa.

“La gente busca refugiarse en activos líquidos. Los venezolanos han volcado su interés en comprar divisas. tradicionalmente dólares. Nadie quiere tener moneda local en la mano porque saben que en cuestión de días pierde su valor”, destacó Vera.

Como monetario
Foto: Gustavo Matute @BigMatu_photos

Señaló que la eliminación de ceros comenzó con el ex presidente Hugo Chávez. “Desde la creación del BCV en 1939 la unidad monetaria no cambiaba, solo cambió sus figuras, ilustraciones o la firma del presidente de la institución”, concluyó.

Fuente: Didiana Archila