Noticias

Violencia en Venezuela: 23.047 muertes en 2018

El año pasado, 26.616 personas murieron de forma violenta en Venezuela. Este año se registraron extraoficialmente 23.047, una disminución notoria que corresponde, entre otras cosas, al éxodo migratorio. Esto significa que cada hora tres venezolanos pierden la vida en manos de un delincuente. Los trágicos números se desprenden del informe presentado ayer por la ONG Observatorio Venezolano de Violencia (OVV), quienes desde 2005 se han encargado de monitorear este fenómeno, por la falta de transparencia en los datos que proporcionan al respecto las instituciones del Estado.

La nación que gobierna Nicolás Maduro se ubicará nuevamente en la primera posición como el país más violento de América Latina. La tasa de muertes violenta se fija en 81,4 homicidios por cada 100.000 habitantes, cifra que contradice el balance maquillado por el ministro de Interior, Justicia y Paz, Néstor Reverol, ofrecido a finales del mes pasado donde se contabilizaban apenas 30 fallecidos por cada 100.000 habitantes. Según la información del Gobierno, 9.675 homicidios se registraron en todo el territorio nacional, un número que se queda corto al lado de los 10.422 que señala el OVV.

Roberto Briceño León, director del Observatorio, alega que la disminución en el total de fallecidos con respecto al año pasado, se debe a la altísima emigración como consecuencia de la crisis: «La inmensa mayoría de las personas que se van son honestas, pero también han emigrado muchos delincuentes porque su negocio ya no tiene beneficio en el país. El crimen se mueve en una relación de costo y beneficios, en Venezuela no hay manera de obtener ganancias de esa forma».

De las 23.047 muertes violentas, 10.422 corresponden a homicidios, 7.523 a «resistencia a la autoridad» y 5.102 dentro del apartado: «muertes en averiguación». Estos tres componentes corresponden al número de homicidios, que son reconocidos de esa manera por las autoridades y forman parte de las víctimas que caen en manos de la delincuencia; la resistencia a la autoridad, que son víctimas que se derivan de la acción policial o militar y, la tercera, personas cuyos cadáveres son descubiertos y se ignora la causa de su defunción.

Víctimas de los militares

«Los resultados de este año muestran una disminución en la cifra de homicidios cometidos por los delincuentes y un notable incremento de las víctimas caídas por las fuerzas policiales y militares, bajo el nombre de resistencia a la autoridad. Sin embargo, para las universidades son víctimas extrajudiciales», aseguró Briceño León.

Según el balance presentado por el Gobierno, los cinco estados más violentos son Caracas (centro) y Aragua (centro) -donde se concentra el 90% de los delitos-, Zulia (noroeste), Bolívar (sur) y Carabobo (centro). El Observatorio de Violencia incluye en su informe anual al estado Sucre porque «el narcotráfico ha tomado ese estado como el gran puerto y aeropuerto para la salida de la droga hacia el mar Caribe». Además, Briceño León subrayó que la violencia en el país demostró nuevas facetas y se fortaleció en los sectores más pobres.

El director de la ONG afirma que las cifras registradas al sur de Venezuela son iguales a las que vivió la ciudad de Medellín a finales de los 80 y comienzos de los 90 «cuando el cártel de Medellín y Pablo Escobar ejercían el control de la ciudad». «El Estado Bolívar tiene una situación de violencia vinculada a la minería, 620 muertes por cada 100.000 habitantes, que era una de las tasas que se vivió en las comunas de Medellín en la época de mayor violencia de los tiempos de Pablo Escobar», señaló.

La Organización Mundial de la Salud considera que existe una epidemia de violencia en un país cuando hay más de 10 fallecidos por cada 100.000 habitantes. De los 24 estados que conforman el territorio nacional, Mérida es el menos violento con una tasa de 24 muertes lo que duplica el umbral de homicidios de la OMS. Mientras tanto, el ministro Néstor Reverol indicó que esas cifras son «irreversibles» y que la reducción de delitos se debe a las políticas públicas implementadas con los llamados «cuadrantes de paz», organizaciones conformadas por líderes de comunidades y cuerpos policiales para vigilar espacios de 2 a 5 kilómetros cuadrados.

Fuente: Gabriela Ponte

Share:

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: