Cultura

Hay un nuevo misterio de la gran pirámide de Guiza: su vacío interno

La gran pirámide de Guiza ha sido un célebre símbolo de Egipto por más de 4500 años. Fue construida durante el reino del faraón Khufu, o Keops, como un testamento de las habilidades arquitectónicas del gobernante y se cree que albergó sus restos momificados.

Durante siglos, los arqueólogos han ingresado a la pirámide y suelen sorprenderse por la cámara del rey, la cámara de la reina y la gran galería. Ahora, gracias a una técnica de física de partículas, un equipo internacional de investigadores ha empleado el estudio de rayos cósmicos para asomarse dentro y descubrir un “vacío” de alrededor de 30 metros de largo, similar a la medida de la Estatua de la Libertad, de pies a cabeza.

“No sabemos si es una cámara, un túnel, una gran galería o qué cosa”, dijo Mehdi Tayoubi, codirigente del proyecto ScanPyramids, que publicó el hallazgo este 2 de noviembre en la revista Nature. “Elegimos la palabra ‘vacío’ y ninguna otra porque no sabemos qué es”.

Muchos arqueólogos cuestionaron si el estudio ofrece alguna información nueva sobre el Antiguo Egipto y recalcaron que el equipo no halló un cuarto escondido y lleno de riquezas faraónicas. Según ellos, el “vacío” posiblemente es un espacio diseñado por los arquitectos de la pirámide para reducir el peso sobre las cámaras que podría haber causado que colapsaran, algo que ya ha sido documentado en la construcción de monumentos antiguos.

Sin embargo, el estudio sí presenta avances tecnológicos que podrían ofrecer un entendimiento más profundo de las maravillas del mundo antiguo.

Se cree que Keops gobernó de 2509 a. C. a 2483 a. C., durante la cuarta dinastía egipcia. Aunque construyó la mayor pirámide de Egipto, la única figura suya tridimensional que ha sido hallada mide apenas 90 centímetros. Se sabe muy poco sobre él, por lo que la pirámide es la puerta para estudiar su vida y su reino. El sitio en Guiza donde fue construida la pirámide también alberga otras dos, la de Kefrén y Micerino, y la Esfinge.

Una ilustración del vacío interno de la pirámide Credit ScanPyramids

Desde el 2015, Tayoubi y sus colegas —tres equipos de físicos e ingenieros— han investigado la pirámide con la tomografía de muones, que permite ver hacia el centro.

“Intentamos hacer con la pirámide lo que un doctor puede hacer con los rayos X”, dijo Tayoubi.

El equipo utilizó los muones, los “primos” más cargados de los electrones que se forman cuando los rayos cósmicos del espacio chocan con partículas en la atmósfera de la Tierra. El resultado de esas colisiones genera un bombardeo constante de partículas que pueden penetrar hasta el centro del planeta pero que no hacen daño. Conforme los muones atraviesan por alguna materia, pierden energía y decaen. Si el equipo detecta una cantidad baja de muones, eso significa que estaban pasando por material y si detectaban más muones, entonces las partículas probablemente estaban atravesando algún espacio vacío o material menos denso.

La tecnología ya había sido usada por Luis Álvarez, premio nobel de física, en los años sesenta para investigar si había cámaras escondidas en la pirámide de Kefrén. La resolución de los detectores de muones ha mejorado mucho desde entonces y han sido utilizados para revisar las estructuras internas de volcanes, el reactor nuclear de Fukushima y pirámides en otros sitios, como México.

En 2016, los compañeros de Tayoubi estudiaron la cámara de la reina y usaron detectores de muones capaces de tomar medidas precisas de las partículas a lo largo de la pirámide. Cuando analizaron los datos de una región ubicada arriba de la gran galería, un pasillo inclinado que va hacia la cámara del rey, encontraron algo extraño: un exceso inesperado de muones.

Encontraron un vacío.

Un grupo de investigadores usa un detector de muones en la cámara de la reina de la pirámide. Credit Misión ScanPyramids 

Las primeras medidas fueron tomadas por investigadores de la Universidad de Nagoya, Japón. Luego otros dos equipos asociados con ScanPyramids, uno de Francia y otro de Japón, también confirmaron la anomalía con tomografías de muones tomadas incluso desde afuera de la pirámide.

El equipo ya había hallado también un vacío pequeño en la cara norte de la pirámide el año pasado.

Christopher Morris, un físico que realiza análisis de tomografía de muones en el Laboratorio Nacional de Los Álamos (no estuvo involucrado en el estudio), dijo que los hallazgos son “muy sorprendentes” en particular porque el grupo solo tuvo que montar el equipamiento para obtener resultados.

“Todos los otros físicos que podrían haberlo hecho, y no lo hicieron, están celosos”, dijo.

Arturo Menchaca-Rocha, físico de la Universidad Nacional Autónoma de México que ha utilizado los detectores de muones para estudiar la Pirámide del Sol en Teotihuacán, México, dijo que la física del estudio era sólida.

Sin embargo, los arqueólogos fueron más críticos.

Mark Lehner, un egiptólogo de Ancient Egypt Research Associates, dijo que trabajos anteriores han mostrado que los egipcios construían espacios dentro de las pirámides, por lo que el vacío no es nada especial ni nuevo.

“La gran pirámide de Khufu es más como un queso suizo que un cheddar”, dijo. Añadió que la inclinación del vacío probablemente significa que no era una cámara. “Con ese ángulo no tendría mucho sentido que sea una cámara que contenga artefactos, entierros, objetos y más cosas de ese tipo”.

Zahi Hawass, exministro del gobierno egipcio y director del comité científico del Ministerio de Antigüedades al que le encargaron revisar los hallazgos, fue más contundente.

“No encontraron nada”, dijo Hawass, quien hizo notar que se sabe desde hace al menos dos décadas que hay cavidades en la construcción. “Este trabajo no ofrece nada a la egiptología. Cero”.

Aunque tanto Lehner como Hawass estuvieron de acuerdo en que debería de continuar el trabajo de escaneo para que los equipos obtengan datos de mayos resolución sobre cómo es la estructura interna de la pirámide, en particular para establecer bien el tamaño de la anomalía.

Hany Helal, ingeniero y codirector del proyecto ScanPyramids, dijo que el siguiente paso es discutir con arqueólogos cuál podría ser el propósito de la estructura y que, en un futuro, se podrían utilizar drones para explorar el vacío.

“Estamos seguros de que está ahí”, dijo Helal. “Ahora déjennos continuar con la investigación”.

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