Economía

Fracaso agrícola 2015

Directo al Grano

Para Fedeagro, la producción de maíz en el 2015 se estimó en 1.244.250 t, el volumen más bajo desde el año 2003. En comparación con el año 2014, la producción de este rubro cayó un 26% y la participación de la producción nacional en el consumo aparente se redujo a un 32%.

Los productores de maíz; tal como lo referimos anteriormente, se vieron afectados por el régimen climático perdiéndose área sembrada y retrasándose la época de siembra de invierno, hecho que afectó la productividad del cultivo.

El cultivo del arroz decreció un 30,4%, con respecto al año anterior. En 2015 se produjeron 476.000 t menos que en 2014, rompiéndose una tendencia ascendente en la producción de este cultivo iniciada en el año 2011 que nos ubicó muy cerca de la autosuficiencia.

En este cultivo se ha venido perdiendo la capacidad productiva y operativa de los productores, producto del impago del subsidio, el desabastecimiento de agroinsumos (específicos para el cultivo) y repuestos para la maquinaria y equipos, la escasez de semilla desestimulada por precios irrisorios y el desmantelamiento por parte de la delincuencia de los sistemas de riego (robo de bombas y transformadores, entre otros).

La caída del sorgo, con respecto al año 2014 fue del 20,6%, produciéndose un total de 73.600 t, la producción más baja desde el año 2004. El sorgo; a pesar de constituir una alternativa para sustituir al maíz en condiciones de disminución del volumen y retraso de las lluvias, aún no se recupera de la sentencia a muerte que se le dictó hace varios años cuando se fijaron precios muy por debajo de los costos de producción y no se ajustaron en años sucesivos.

Este renglón tiene dificultades serias de disponibilidad de semillas; la semilla nacional tiene el precio regulado muy por debajo de sus costos y la semilla importada ha tenido problemas por la presencia de malezas.

En caña de azúcar la caída fue del 21,2%, y el volumen producido, 4.700.000 t, el mayor decrecimiento de los últimos años. En este cultivo confluyen los factores adversos que pesan sobre la agricultura venezolana, en especial los relativos al no reconocimiento de los costos en los precios del producto terminado y el retraso en el pago del subsidio. El costo del servicio de cosecha se ha elevado considerablemente como consecuencia de la escasez de repuestos, cauchos, baterías de la maquinaria y el transporte de las empresas especializadas en este servicio.

Otro hecho que marcó el comportamiento de la cosecha del 2015 fue el diferimiento del proceso de caña por parte de los Centrales del estado, los cuales no operaron a su capacidad, quedando alrededor de 300.000 t de caña en campo sin cosechar.

En café continúa la caída sostenida de la producción iniciada en el año 2001. Con respecto al año 2014, la producción decreció un 18,2%, ubicándose en 450.000 qq, la producción más baja de la historia de las estadísticas agropecuarias en el país.

Son responsables de este decrecimiento: la escasa rentabilidad del rubro como consecuencia de precios impuestos sin considerar los costos de producción, la desatención a la multiplicación de la roya, enfermedad que sigue avanzando sin barreras sanitarias ni disponibilidad de fungicidas efectivos para su control, la obsolescencia de la maquinaria y equipos para el beneficio del grano, el Decreto 1.509 que intervino la comercialización del café verde y concentró en instituciones gubernamentales el destino del grano cosechado. En fin, son más de 30 años de rezago tecnológico del cultivo, y más de 17 de aceleración negativa que nos han transformado de exportadores de tradición centenaria de café de alta calidad, a importadores netos.

En papa la producción de 2015 cayó un 51%, ubicándose en 108.000 t. La falta de semilla resultó el factor determinante en la caída de la producción, aunado a la negativa del MPPAT, representado por Agropatria, de distribuir la poca semilla que importaron a las asociaciones de agricultores de mayor tradición en el cultivo.

La escasa producción que salió de las asociaciones se obtuvo con la siembra de papa de consumo, paralelamente parte de la semilla traída por Agropatria y almacenada en cavas del Estado en Barrio Negro, Pico el Aguila y Quibor, se pudrió por contaminación y por el rompimiento de la cadena de frio, humedad y luz en el transporte y el almacenamiento. Igualmente, la escasez de semilla dio origen a la especulación y la reventa de este insumo, el cual pasó de costar entre 700 a 750 Bs la coleta a más de Bs. 6.000.

El tomate, la cebolla y el pimentón, las tres principales hortalizas, decrecieron en el 28,3%, 19,2% y 38,7%, respectivamente. Los insumos de hortalizas, incluyendo la semilla, históricamente dependían del apoyo de empresas privadas fabricantes y distribuidoras de insumos, en 2015 hubo serias dificultades con el abastecimiento de semilla, de agroquímicos (Agropataria no cubre la demanda de las más importantes zonas productoras y en otras simplemente no tiene presencia) y fertilizantes, aunado a un cerco oficial que se ha montado a la distribución de estos productos, incluyendo decomisos, afectó la producción de estos renglones.

La producción de hortalizas del norte del Estado Guárico se vio impactada por la disminución de las precipitaciones en la región y del volumen de agua disponible para riego de la represa de Camatagua. En 2015 se trabajó con 18 hectómetros, reduciéndose la siembra en un 30% con respecto a 2014.

En naranja, por primera vez en los últimos cinco años, se produce una disminución de la producción. En efecto, la producción del año 2015 fue de 500.000 t, una caída del 17% con respecto a 2014. Al igual que otros rubros la caída en la producción naranja fue producto del desabastecimiento de agroinsumos, especialmente de fertilizantes, agroquímicos, equipos de fumigación, segadoras, materiales para riego (micro aspersores) repuestos de tractores, cauchos, baterías y por el impacto de la sequía que contribuyó con la merma de la productividad física de los naranjales.

El girasol decreció un 68%. En 2015 solo se produjeron 7.197 t, en comparación con 35.552 del año anterior. El cultivo se vio afectado por el suministro a destiempo de la semilla. Otro factor que conspiró en contra de la producción de este renglón fue el precio a nivel del productor, el cual se fijó por debajo de las expectativas de los agricultores y terminó cancelándose al productor, cinco meses después de de la cosecha.

Los problemas con el girasol y el sorgo en los Llanos Centro Occidentales condujeron a los agricultores a optar por un cultivo alternativo, el ajonjolí, renglón que no tuvo problemas de semilla y cuyo precio fue mucho más atractivo; en consecuencia la producción de ajonjolí (38.400 t) creció un 41,7%, con respecto al año 2014. Siendo este el único renglón de los 12 que monitoreamos con cifras en azul.

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