Cultura

66 años del Estudio para Música Electrónica de Colonia, primero del mundo

¿Qué es un estudio para música electrónica? Homenaje de Google al Estudio de Música Electrónica de Colonia -Ilustración de  Henning Wagenbreth

La instalación de la Radio de Alemania Occidental en Colonia fue un refugio para músicos y productores innovadores durante toda la segunda mitad del siglo XX

Por Alberto López

Nada suele ocurrir por casualidad y en la historia de la música mucho menos. El 66 aniversario del Estudio para Música Electrónica de Colonia que se conmemora hoy también fue un proyecto pensado, madurado y experimentado por sus artífices.Con el tiempo, la experiencia pionera ha logrado la aureola de mito por los resultados que obtuvo y su decisiva contribución a la historia de la música en la segunda mitad del siglo pasado.

Conocido como el primer estudio de música moderna, en alemán el Studio für Elektronische Musik des Westdeutschen Rundfunks (WDR) en Colonia, la instalación de la Radio de Alemania Occidental se convirtió en la mejor aliada para los músicos y productores de todo el mundo ansiosos de experimentar con nuevos sonidos. Fue allí donde surgieron las notas sintetizadas electrónicamente que se mezclaron para crear un género musical completamente nuevo y admirado en todo el planeta.

El concepto de un estudio para crear música electrónica fue creado por los compositores Werner Meyer-Eppler, Robert Beyer y Herbert Eimert, quienes durante muchos años trabajaron sobre los requisitos técnicos del desafío que tenían en mente.

Robert Beyer realizó diversas publicaciones sobre el problema de la ‘música que viene’, es decir, la música basada en electroacústica, a la vez que trabajó como mezclador de sonido. A partir de 1946 trabajó para la WDR como editor.

Herbert Eimert, que estudió en el Conservatorio de Colonia y en la Universidad de Colonia, escribió libros de música y en los años treinta construyó instrumentos musicales. Trabajó para la WDR entre 1928 y 1933 y en 1945 volvió a trabajar para la transmisión de radio en Colonia. A partir de 1948 se hizo cargo de la programación de música nocturna de la emisora.

Por último, Werner Meyer-Eppler obtuvo una titulación doctoral en Física en 1942 y en 1953 en Fonética y Estudios de Comunicación. Desde 1949 fue profesor en el Instituto de Fonética y Estudios de Comunicación en Bonn y ese mismo año publicó su libro ‘Elektrische Klangerzeugung’ (Generación de sonidos eléctricos), en el que resumió el conocimiento sobre instrumentos de música electrónica y el método de síntesis de voz conocido hasta ese momento. Fue el primero en referirse con esos términos a lo que acabaría siendo un nuevo género musical.

En 1949 comenzó a fraguarse el Estudio para la Música Electrónica cuando Meyer-Eppler ofreció una conferencia en la ciudad de Detmold sobre las posibilidades de desarrollo de los mezcladores de sonido con la presentación de una cinta magnética grabada. Fue en esta conferencia de mezcladores donde Beyer y Meyer-Eppler intercambiaron sus ideas y conocimientos. Ahí nació la idea de realizar conferencias sobre música electrónica.

Robert Beyer recibió la aprobación de la propuesta por parte del gerente de los Cursos de Verano de Darmstadt y el 21, 22 y 23 de agosto de 1950 Beyer y Meyer-Eppler ofrecieron conferencias sobre “el mundo de los sonidos de la música electrónica”.

Fue en ese momento, en Darmstadt, donde Beyer, Meyer-Eppler y Eimer se encontraron: Herbert Eimert estuvo presente en estas conferencias y junto a otros asistentes se interesó tanto por el asunto de la música electrónica que al año siguiente pasó a formar parte de los Cursos de Verano, que llevaron el título de ‘Música y tecnología’.

Herbert Eimert ofreció en la siguiente edición, en 1951, una conferencia sobre ‘Música en la zona fronteriza’; Robert Beyer habló sobre la importancia de generar sonidos electrónicos, el próximo desarrollo de la música y el problema del espacio en la música electrónica. En esta conferencia, en 1951, Meyer-Eppler presentó los primeros modelos de sonidos sintéticos, que había producido con la ayuda de un melochord creado por Harald Bode (un teclado monofónico de 37 teclas con forma dinámica de ondas envolventes, controlador de pedal de volumen y conmutadores de transposición para cubrir siete octavas, al que luego se agregó un segundo teclado para controlar el timbre) y un magnetófono AEG.

Estos sonidos fueron presentados nuevamente a un público más amplio durante la transmisión del programa nocturno de la Radio Alemana que dirigía Eimert el 18 de octubre de 1951 junto con un informe de las conferencias de Herbert Eimert, Robert Beyer y Friedrich Trautwein, el inventor de un instrumento musical denominado Trautonium. Ese día, que se considera como el del acta fundacional del Estudio para la Música Electrónica, el gerente de la estación de radio, Hanns Hartmann, dio luz verde al establecimiento del estudio en Colonia.

Cuando el estudio finalmente tomó una forma concreta, Beyer y Eimert pudieron crear, tanto juntos como por separado, algunos estudios de sonido siguiendo criterios puramente auditivos e intuituvos. La primera demostración pública de estas piezas tuvo lugar en una presentación el 26 de mayo de 1953. Este evento se anunció en ese momento como la apertura oficial y la fundación del estudio.

Desde entonces, bajo el liderazgo de Herbert Eimert, el WDR Estudio para la Música Electrónica se convirtió en un lugar de encuentro internacional. Compositores como Ernst Krenek (Austria / EEUU), György Ligeti (Hungría), Franco Evangelisti (Italia), Cornelius Cardew (Inglaterra), Mauricio Kagel (Argentina) y Nam June Paik (Corea) vivían y trabajaban en Colonia.

Las obras clave de esos años fueron escritas por Gottfried Michael Koenig, quien dominó el estudio como ningún otro y ayudó a muchos compositores a crear sus piezas. El lenguaje y la tecnología de la música electrónica temprana encontraron su culminación en sus obras, como ‘Klangfiguren II’ (1955), ‘Ensayo’ (1957) y ‘Terminus I’ (1962), que son tan radicales como virtuosas.

Artistas de todo el mundo crearon en el estudio ritmos innovadores, editando y mezclando sonidos y utilizando nuevos equipos de composición técnica. Continuamente actualizándose y mejorando los equipos y las instalaciones, e incluso con algún cambio de sede, los compositores y productores más variopintos llegaron a Colonia porque sabían que allí se generaba la innovación musical.

El impacto de la Escuela de Colonia ha sido significativo en la historia de la música en tres niveles: en primer lugar porque el estudio se considera la “madre de todos los estudios”. En segundo lugar, por la incorporación de Karlheinz Stockhausen, considerado por mucho tiempo como la figura integrante más importante de la forma, ayudó a la música electrónica a obtener respeto internacional, y, en tercer lugar, porque muchos de los compositores iniciados en música electroacústica en Colonia han pasado y desarrollado más las ideas que encontraron allí a lo largo de sus carreras.

Toda esa historia mágica de la música electrónica la resume Google en el homenaje que realiza hoy al Estudio para Música Electrónica de Colonia. El doodle del buscador es obra del ilustrador alemán Henning Wagenbreth y la imagen celebra la diversidad de pensamiento e imaginación que logró construir este estudio y que transformó las posibilidades de la música conocidas hasta ese momento.

Por desgracia, casi medio siglo después de su fundación, en el año 2000, el estudio cerró, aunque este mismo año se anunció que un cliente anónimo había comprado el edificio en el que Stockhausen había nacido en 1928 y que lo estaba rehabilitando. La intención inicial del comprador es crear allí un espacio de exposición para el arte moderno con el museo del WDR Estudio para Música Electrónica instalado en el primer piso.

ElPaís

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